Fuentes de los movilizados en Oaxaca aseguran que es una maniobra
gubernamental para negociar en posiciones de fuerza. Hoy debían reunirse con
elementos gubernamentales para tratar un acuerdo que traiga la paz a esta
convulsionada ciudad. Flavio en conferencia de prensa. Foto: Notimex.
@DIN, 5 de
diciembre de 2006 - El principal dirigente de la Asamblea Popular de los
Pueblos de Oaxaca (APPO), Flavio Sosa, fue detenido al anochecer en esta
capital por la Policía Federal Preventiva (PFP), de acuerdo con reportes de
la televisión.
Contra el líder de esa organización, junto al cual fueron apresados aquí
otros tres activistas, existía una orden nacional de captura, por lo que se
trasladaron del sureño estado de Oaxaca al Distrito Federal para evitar ser
encerrados.
Este lunes, Sosa había sostenido contactos con la Secretaria de Gobernación,
con el fin de realizar hoy una reunión destinada a buscar una solución al
conflicto de ese meridional estado mexicano, según informó esta mañana la
agencia cubana Prensa Latina.
Entre los detenidos está, asimismo, uno de los hermanos de Flavio, Horacio
Sosa. Otro hermano del dirigente de APPO, Eric, se encuentra en prisión
desde hace días en una cárcel del estado de Nayarit, en la costa del
Pacifico.
Después del 25 de noviembre último, la APPO protestó contra el incremento de
detenciones y el traslado a Tepic de 140 presos oaxaqueños, quienes se
pronunciaron en aquel estado a favor de la sustitución del gobernador Ulises
Ruiz y por la presencia allí de la fuerza policial federal.
Entrevista con Flavio Sosa
Reanudarían hoy negociaciones
Dirigentes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO)
reanudarían hoy las negociaciones con las nuevas autoridades federales de la
Secretaría de Gobernación, en busca de una solución pacífica al conflicto en
Oaxaca.
La reunión está programada para el mediodía de este martes y la comisión de
la organización que conduce al movimiento social en ese estado sostendrá un
diálogo con Mario Escárcega, Subsecretario de Gobierno de Gobernación.
Sin embargo, ante la detención del principal dirigente del movimiento,
Flavio Sosa, surgieron dudas acerca de si efectivamente se efectuará esta
reunión. Fuentes de los convocados aseguran que la detención es una maniobra
del gobierno para negociar en posiciones de fuerza contra los pobladores de
Oaxaca.
En su primera conferencia, luego de haber salido de Oaxaca el 31 de
noviembre por el clima de persecución en su contra, Flavio Sosa, María del
Carmen López Vázquez, Jesús López y Marcelino Coache, dirigentes de la APPO,
habían anunciado que encabezarán las conversaciones.
Los líderes convocaron para el próximo 10 de diciembre a una gran marcha en
la capital de Oaxaca, para reafirmar que el reclamo principal sigue siendo
la renuncia de Ulises Ruís, gobernador local.
Adelantaron que el propósito de la manifestación será también demandar la
libertad de los presos políticos, la cancelación de las órdenes de
aprehensión y el cese a los detenciones ilegales, las cuales sobrepasan las
140 después de los enfrentamientos del 25 de noviembre.
En el transcurso de los seis meses, que dura ya el conflicto, en total hay
más de 500 personas bajo la condición de presos políticos, además de 26
muertos y 100 desaparecidos.
Aseguró que la APPO no está debilitada y que el próximo domingo darán una
muestra de su fuerza.
Flavio Sosa, había dicho que su presencia en la ciudad de México responde al
interés de reanudar las conversaciones con la autoridades federales y
solicitar el apoyo de personalidades en favor de su movimiento.
Entre tanto la diócesis de Antequera-Oaxaca pidió a las partes en conflicto
poner alto a la persecución, la arbitrariedad, el rechazo y la represión en
esa demarcación, pues la reconciliación pasa por la liberación de los
detenidos injustamente.
Requirió, además, evitar todo aquello que alimente la confrontación y
sostuvo que la situación en los meses recientes fue dolorosa y permitió ver
los profundos desequilibrios sociales, económicos, políticos y educativos en
la sociedad oaxaqueña.
Ese estado del sureste mexicano vivió el primer fin de semana en relativa
paz desde que comenzaron las protestas de los maestros el 22 de mayo de este
año, pues no se registraron enfrentamientos ni otro tipo de acciones.
Anoche el dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, Flavio
Sosa Villavicencio, es trasladado al penal de máxima seguridad La Palma,
ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, estado de México.
Trasladan a Flavio
Alrededor de las 23:00 horas de anoche inició el traslado del líder de la
APPO, Flavio Sosa, por parte de elementos de la Agencia Federal de
Investigación (AFI), quienes lo trasladaron en un convoy por tierra, de los
separos de la PGR en Azcapotzalco, al penal de máxima seguridad del
Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México.
Según sus acusadores, Flavio Sosa es presunto responsable de diversos
"delitos": entre otros, "daños dolosos y lesiones calificadas", por parte
del fuero común; por parte del fuero federal son "ataques a las vías
generales de comunicación".
El convoy estuvo compuesto por cinco vehículos, cuatro de la AFI y uno de la
PFP, en el que va Flavio Sosa.
El dirigente de la APPO fue detenido esta noche en la colonia Roma de la
Ciudad de México, luego de que ofreció una conferencia de prensa, junto con
su hermano Horacio, quien a su vez fue trasladado al penal federal de
Nayarit, mientras que las otras dos personas se quedaron en la Ciudad de
México.
Flavio Sosa iba sentado en la parte trasera de la camioneta, estrictamente
custodiado por elementos de la AFI, quienes lo flanquearon durante el
traslado.
Información relacionada
Flavio Sosa: "Mi modelo
no es Marcos, sino Evo Morales"
Fuente: EsMás
Revela Flavio Sosa que su modelo a seguir no es el
subcomandante Marcos, sino el presidente de Bolivia, Evo Morales; dice que
APPO no busca una revolución.
El líder de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), Flavio
Sosa, aseguró que su modelo no es el subcomandante Marcos, sino Evo Morales,
el presidente de Bolivia.
"Mi modelo no es Marcos, al que igualmente admiro, sino Evo Morales",
declaró Sosa en entrevista publicada este miércoles con el diario italiano
Corriere della Sera.
"Bolivia ha construido una alternativa a partir de los movimientos sociales;
este es el camino de América Latina, no la revolución marxista", opinó.
Precisó que la APPO no busca la revolución, sino realizar reformas y
justicia "y liberarnos de un partido que gobierna Oaxaca desde hace 80
años".
"Pero somos responsables, desde que han enviado a las fuerzas del orden
evitamos los enfrentamientos", aseguró.
Denunció que "los poderes fuertes del Estado" y el gobernador de Oaxaca,
Ulises Ruiz "están listos para todo" con tal de poner fin a la revuelta
iniciada en mayo pasado.
"Han asesinado, arrestado personas, hemos contado 34 desaparecidos e
instigan a la gente contra nosotros", declaró.
Dijo lamentar que debido a la huelga de maestros los niños hayan perdido las
clase, pero, añadió, "de que sirve ir a la escuela cuando a los 15 años los
muchachos deben escapara Estados Unidos".
Sosa aseguró que si el gobernador Ruiz llegara a irse, entonces la APPO
pasará a construir una fuerza política.
Fox se ha manchado las manos de sangre
El presidente Vicente Fox arrojó una gran bomba contra Oaxaca, por lo que se
ha manchado las manos de sangre, aseguró Flavio Sosa, integrante de la
dirección colectiva de la APPO.
En entrevista vía telefónica con Carlos Loret de Mola en Primero Noticias,
Sosa anunció que esta tarde miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos
de Oaxaca realizarán tres movilizaciones para pedir de manera pacífica a los
elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) que se retiren de la
capital oaxaqueña.
Flavio Sosa comentó que la PFP sólo tienen controlados tres puntos de Oaxaca
y afirmó que los miembros de la APPO no los van a confrontar.
Las movilizaciones en el Zócalo de Oaxaca continuarán este martes, advirtió
Flavio Sosa, integrante de la dirigencia de la Asamblea Popular de los
Pueblos de Oaxaca (APPO).
En la entrevista telefónica, Sosa informó que montarán ofrendas y tapetes
oaxaqueños en memoria de sus compañeros de la APPO muertos.
Flavio Sosa aseguró que no retomarán el control del Zócalo oaxaqueño porque
sería una provocación.
El dirigente de la APPO señaló que la salida de Ulises Ruiz podría
posibilitar el regreso a la normalidad en la entidad y así se podría
analizar las reformas que necesitan.
“Ya se demostró que la gente está con nosotros y vamos a defender a Oaxaca
con nuestras vidas”, afirmó Flavio Sosa, integrante de la dirección
colectiva de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO).
Sosa aseguró que la APPO se defenderá de la PFP cuando se sientan agredidos.
Se pronunció porque el conflicto en Oaxaca se resuelva a través del diálogo.
Acusó al gobernador Ulises Ruiz y a sus "paramilitares" de balear las
instalaciones de la Universidad Benito Juárez, motivo que desató la furia de
los miembros de la APPO.
Finalmente, Flavio Sosa aseguró que quieren dialogar con el presidente Fox
para que el conflicto en Oaxaca se resuelva y regrese la paz y la concordia
a la entidad.
La lucha de la APPO va en aumento
Al momento de esta entrevista, Flavio Sosa se veía muy relajado para ser un
hombre buscado por la policía.
Como el líder más visible de un movimiento que ha desafiado al gobierno de
Vicente Fox, ahuyentado a la policía estatal de esta ciudad al Sureste de
México y combatido a cientos de tropas federales, Sosa tenía pendientes
órdenes de arresto.
También ha recibido amenazas de muerte, algo que no se puede tomar a la
ligera en una ciudad donde han habido al menos nueve asesinatos políticos
desde agosto, la mayoría de compañeros izquierdistas de Sosa.
Pero sentado en una plaza colonial, apenas a dos cuadras de un campamento de
la policía que apresta rifles y escudos antimotines, el activista de 41 años
no dejaba de sonreír.
"No puedo vivir asustado e ir a la calle con miedo, este movimiento es
hermoso y orgulloso", expresó.
Sosa, quien en el pasado trabajó por temporadas en Estados Unidos, es uno de
los fundadores de la Asociación de Pueblos de Oaxaca, un frente izquierdista
que intenta deponer al gobernador Ulises Ruiz. El grupo se formó en junio
después que policías a las órdenes de Ruiz dispersaron violentamente una
manifestación de maestros en huelga para pedir mejores salarios.
La asociación acusa a Ruiz de arreglar las elecciones del 2004 para obtener
la gobernación y de apelar a pandillas de matones para intimidar a sus
opositores.
Pero Sosa dice que la lucha va más allá de esto.
Según Sosa, Ruiz, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), es uno de
tantos políticos mexicanos que han favorecido a los ricos y han hecho perder
la esperanza a los pobres. El caos de Oaxaca, dice, es el comienzo de un
levantamiento social similar al que ocurrió en Bolivia y que culminó en
diciembre con la elección de Evo Morales a la presidencia, el primer
presidente indígena de la nación sudamericana.
"Ulises es nada más el detonador. Son transformaciones histórico-sociales
que está viviendo Latinoamérica. El movimiento demostró a todo el mundo que
México es del sur, como Bolivia, no del Norte como Estados Unidos".
Los enemigos de Sosa, incluidos Ruiz y la procuradora general del estado de
Oaxaca, Lizbeth Caña, describen al dirigente barbado y de larga cabellera
como "terrorista", y "guerrillero urbano".
Durante cinco meses, Sosa y sus simpatizantes tomaron el control del centro
de la ciudad, manteniendo fuera a la policía y alejando a turistas de uno de
los máximos destinos turísticos del país. Construyeron barricadas,
incendiaron autobuses y tomaron el control de estaciones de radio para
transmitir sus llamados a la revolución.
Luego que los maestros acordaran terminar la huelga y el
periodista-activista neoyorquino Bradley Roland Will, de 36 años, fuera
muerto de un disparo en un enfrentamiento entre manifestantes y policías, el
presidente Fox envió el 29 de octubre a cuatro mil elementos de la policía
federal respaldados por helicópteros y cañones de agua para sacar a los
izquierdistas.
Pero mientras las fuerzas policíacas han retomado el control del centro, no
lograron aplacar la violencia. Policías federales se han enfrentado a
manifestantes, quienes han usado bombas de gasolina y petardos rellenos de
pedazos de vidrio y clavos. La semana pasada, 30 personas resultaron heridas
en las confrontaciones con la policía.
Sosa afirma que la lucha es en defensa propia. Ha pedido a la iglesia que le
dé asilo, diciendo que es víctima de persecución. Los funcionarios de la
iglesia no han respondido.
"¿Qué vas a hacer cuando tus enemigos asesinan y hacen detenciones
arbitrarias?", preguntó.
El orgulloso izquierdista también dice que México necesita una buena
sacudida para lograr un cambio.
De joven en 1986, Sosa dejó la universidad para trabajar de lavatrastos en
un merendero de Nueva York.
"Fui buscando el 'american dollar'...es difícil como inmigrante ilegal y me
di cuenta de lo poco que tenemos en mi país".
A su regreso a México en 1989, ayudó a fundar el Partido de la Revolución
Democrática, el grupo de izquierda más grande del país, y fue elegido al
cargo de diputado federal.
"Tenía mucha esperanza de que podíamos hacer una diferencia a través de las
urnas", dijo.
Dejó el partido en el 2000 para apoyar al ex ejecutivo de Coca Cola Vicente
Fox en su exitosa candidatura para presidente. En una fotografía, Sosa y Fox
aparecen tomados de los brazos, sus manos alzadas formando la "V" de la
victoria.
Sosa dijo que Fox fue la mejor apuesta para terminar 71 años de dominio del
PRI en el gobierno en México. Pero rápidamente se decepcionó del presidente
conservador, diciendo que Fox sólo cuidó de los empresarios ricos e hizo
tratos con antiguos caciques.
"En lugar de trabajar para una verdadera transición, Fox vivió con los
dinosaurios y terminó atrapado por redes de complicidad", dijo Sosa.
Sus detractores afirman que Sosa es un oportunista. Una semblanza suya en la
revista mexicana Reporte Indigo lo pinta como un matón que carga pistola y
que usa el movimiento de Oaxaca para forjarse un coto de poder.
Sosa se ríe de tal acusación. "Ni sé cómo disparar", señaló.
También asegura que es apenas uno de varios líderes de un movimiento que
representa a docenas de grupos de izquierdistas, sindicatos, estudiantes,
indígenas y vecinos.
"Somos todos iguales. Pero por mi gran barba y gran panza soy el líder
favorito de la prensa y de la policía", dijo.
El subsecretario de gobernación (del interior) Arturo Chávez, a quién Fox
envió a Oaxaca para negociar con los izquierdistas, reconoció que no tienen
un jefe.
"Es difícil negociar con este grupo... Hablamos con unos líderes pero no
estamos seguros de que los otros líderes estén de acuerdo", dijo Chávez.
La naturaleza básica del movimiento le da facultades a sus seguidores, dijo
Sosa, prediciendo que crecerá hasta convertirse en una rebelión nacional.
"Fox, con su torpeza, puede generar una nueva revolución", expresó.