Noticias Informes Fotografías Artículos Cultura

@DIN Agencia Digital Independiente de Noticias

Los Bolivianos inician con optimismo el año 2007

"Antes, los neoliberales que gobernaban el país debían dar examen ante el Banco Mundial y a puertas cerradas," dijo Evo Morales: "nosotros rendimos cuentas al pueblo, a los sectores más vilipendiados de la historia como son los indígenas y originarios".         

Foto: fotodiagonal.

@DIN, 6 de enero de 2007 - Desde los sectores sociales históricamente relegados, se percibe el período de gobierno que lleva cumplido hasta ahora el MAS como altamente positivo. Pese a los denodados esfuerzos de los grandes capitalistas locales e imperiales, se ha logrado avanzar ininterrumpidamente en cambios que benefician a los más humildes y desprotegidos de esta hasta ahora injusta sociedad.
En ese contexto, el presidente boliviano, Evo Morales, pidió el apoyo de las organizaciones sociales para conducir su revolución democrática y cultural desde el Gobierno ante el retraso de la Asamblea Constituyente, según informan medios periodísticos locales.
Para lograr ese objetivo, Morales conminó a los ministros, viceministros, parlamentarios y constituyentes que desde este jueves participan en la reunión de evaluación del Ejecutivo en Cochabamba, Bolivia, a trabajar con mayor dedicación e intensidad.
El gobernante explicó que después de la instalación de la Asamblea Constituyente, consideró que los cambios estructurales debían forjarse en el foro constitutivo, por lo cual se concentró en los temas sociales.
Agregó que pasados los meses, en una conversación con el vicepresidente, Álvaro García, y con algunos ministros, se dio cuenta de que los cambios profundos, las transformaciones, no van a estar todavía en la asamblea.
"El cambio, la revolución democrática y cultural está en manos del Gobierno junto con los sectores sociales", precisó Morales ante unas 300 personas y líderes de los movimientos sociales y sindicales afines al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Indicó que sólo la movilización de la sociedad y una gran capacidad de gestión transparente "harán que este proceso sea imparable".
Solicitó a los parlamentarios acompañar ese proceso con la aprobación de leyes prioritarias, como la de lucha contra la corrupción e investigación de fortunas, el seguro universal de salud, la nueva Ley de Educación, entre otras.
En esta primera jornada de evaluación de gestión del Poder Ejecutivo, Legislativo y de la Constituyente, las mayores discrepancias se encontraron en la asamblea, la cual se debate aún sobre la modalidad de votación a adoptar.
Al respecto, Morales habló de reencauzar la Constituyente por medio de una nueva estrategia.
"Tendremos una reunión para ver cómo mejorar la conducta de todos los asambleístas, no solamente de los nuestros. Si no hay cierta claridad, difícilmente podemos garantizar que la Asamblea Constituyente sea un éxito", apuntó.
Los mayores problemas de carácter político que enfrentó el Gobierno en su primer año de trabajo surgieron de la Asamblea Constituyente.
De hecho, cuatro regiones, Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, junto con los partidos de oposición, encabezaron medidas de presión para que ese foro respete los dos tercios y amenazan con organizar autonomías divisionistas.
En la reunión de este jueves, el MAS reivindicó la autonomía dentro de las normas legales como una reivindicación de los indígenas y dispuso su defensa en todas las esferas.
Asimismo, los activistas sociales y el Gobierno identificaron el surgimiento de una nueva oposición en las regiones, compuesta por los prefectos (gobernadores) y los dirigentes cívicos, lo que constituye una verdadera amenaza para el proyecto político del MAS.
Según el vicepresidente García, esa oposición no tiene un líder, no tiene un programa, pero claramente ya es un proyecto político.
García identificó que es precisamente ese bloque el que enarbola la bandera de la autonomía.
"La iniciativa autonómica es nuestra, pero debemos rechazar la autonomía separatista. La autodeterminación es la idea que debe ser rescatada por nuestro movimiento", propugnó.

Optimismo en los campesinos bolivianos

El principal dirigente de la Federación de Trabajadores Campesinos de Santa Cruz, Benigno Vargas, al referirse a las proyecciones para el país en esta nueva gestión aseveró que “será el año de las inversiones”.
“El año 2006 ha sido un año durísimo para poder avanzar, tanto para la sociedad civil como para el Gobierno, pero todos los cambios que se han logrado en el 2006 hoy deben llegar a la población”, sostuvo.
Agregó que las medidas que el Gobierno ha lanzado en el mismo inicio de este nuevo año apuntan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, de manera general a mejorar la seguridad laboral de quienes viven de su trabajo.
“Sobre todo la seguridad de la inversión en el sector petrolero, nos da una señal de que las inversiones que vayan a hacer, los proyectos como en minería y tierra, permitirán la mejora en las comunidades, de los barrios, y a través de los municipios”, apuntó.
Vargas habló, además, de la importancia que tiene para su sector la industrialización de diferentes productos como la quinua en el occidente y la soya en el lado oriental del país, que repercutirá en mejoras de la calidad de vida de los campesinos productores.
“Tuvimos la suerte de licitar en el mes de octubre una planta industrializadora de quinua en la localidad de Challapata, con la que se apoyará el trabajo de nutrición de la población a través del consumo directo, a través de convenios con las plantas industrializadoras, de manera directa con unidades educativas, con los propios municipios llegará directamente a la población”, explicó.
Aclaró que la producción industrializada de quinua, soya y otros productos será aprovechada para su exportación.
“La industrialización de la quinua hará que esta sea muy importante dentro del quehacer de la nutrición familiar. Otro de los productos nutrientes es la soya que se podrá utilizar en el desayuno escolar y para la nutrición de toda la familia estos productos son muy importantes”, insistió.

Reactivación económica

El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo anoche que el objetivo de su gobierno será la reactivación económica para este año.
Morales se reunió durante dos días con sus 16 ministros, parlamentarios del Movimiento Al Socialismo -el partido del mandatario-, constituyentes y representantes de 44 organizaciones sociales.
El presidente recibió en el taller de evaluación que se realizó en la ciudad boliviana de Cochabamba el respaldo del trabajo que hizo en más de 11 meses, que incluyó la llamada nacionalización de hidrocarburos y la convocatoria a una asamblea constituyente para la refundación de Bolivia.
"Hemos decidido que el 2007 sea el año de la reactivación económica. El año pasado fue bueno para la macroeconomía, pero no para la microeconomía."
El presidente dijo que dará apoyo económico a la microempresa para la creación de nuevos empleos.
Morales admitió que una de las fallas de su gobierno fue la falta de coordinación entre los ministerios y la falta de audiencias oportunas para atender las diarias demandas de los movimientos sociales.
"Esto no es un show de Evo Morales porque nosotros rendimos cuentas al pueblo, a los sectores más vilipendiados de la historia como son los indígenas y originarios," respondió al líder de la oposición, el ex presidente Jorge Quiroga, quien calificó de "reunión de buscapegas" el encuentro del MAS.
"Antes, los neoliberales que gobernaban el país debían dar examen ante el Banco Mundial y a puertas cerradas," agregó Morales.
Respecto a las futuras tareas de su gobierno, el mandatario boliviano anticipó cambios en la ley de pensiones, código de minería, ley del funcionario público y mayor coordinación con los prefectos de los cuatro departamentos que son contrarios a Evo Morales.

Ratifica Evo Morales carácter antimperialista del gobierno

El presidente boliviano, Evo Morales, ratificó nuevamente el carácter antiimperialista de su gobierno, una postura que responde a las demandas históricas de los movimientos sociales, precisó.
Al dejar inaugurada la reunión de análisis de la gestión gubernamental en 2006, en la central ciudad de Cochabamba, Morales explicó que la cita no era para destituir a miembros de su gabinete o asignar nuevos cargos.
El mandatario precisó que solo si es demostrable que algún dirigente un dirigente comete actos de corrupción, el ejecutivo determinará su inminente salida.
Morales se refirió a los 10 puntos que enarboló su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS) como programa de gobierno, en la pasada campaña electoral, y que le dio el triunfo en las urnas en diciembre de 2005.
En ese sentido apuntó que asuntos como la nacionalización de los recursos naturales, la convocatoria a una asamblea constituyente y la política de austeridad del ejecutivo, respondían a exigencias de los marginados históricamente para cambiar Bolivia.
"Queríamos un país distinto, un país antineoliberal y antimperialista y no nos da ningún miedo afirmarlo", subrayó en medio de ovaciones.
El jefe de Estado se refirió además a la Asamblea Constituyente, instalada en la sureña ciudad de Sucre el pasado 6 de agosto, pero empantanada, dijo, "por los mismos enemigos de siempre".
Recordó que desde los primeros pasos de los movimientos sociales para transformar la nación andina, la oposición negó las posibilidades de una Asamblea Constituyente y solo hablaba de un referendo autonómico.
La vida demostró la importancia de la Constituyente, en cuyo seno se producirán los cambios más profundos, afirmó, y de donde emergerá la futura Carta Magna del Estado que queremos, de igualdad, justicia, como lo exigían los movimientos sociales.
El dignatario explicó la obligación que tiene los asambleístas de concluir su tarea en agosto de este año y en esa dirección alabó la fórmula mixta propuesta por el MAS.
La modalidad de aprobación de las decisiones de ese foro, dijo, incluye la mayoría absoluta, pero también los dos tercios en algunos artículos y en definitiva, agregó, el referendo nacional, el pueblo que tendrá la ultima palabra en caso de desacuerdos.
Morales afirmó que el MAS espera que el país recupere el control estatal de las tierras, de los recursos naturales, pero para bien de todos los bolivianos, sin distingos de raza o lugar de procedencia.
En ese sentido, insistió en el tema de las autonomías y negó que su gobierno niegue ese beneficio. "Rechazamos que el tema autonómico sea utilizado para dividir al país", recalcó.
Ya en siglos anteriores bastante nos fraccionaron y descuartizaron el territorio, incluida su salida al mar. No permitiremos más afanes divisionistas", insistió.
Morales destacó que aunque es aceptable la diversidad, Bolivia es una sola Patria y todos sus hijos están en la obligación de defender su integridad territorial.
En otra parte de su intervención el mandatario boliviano se refirió a la necesidad de que los asambleístas y dirigentes de agrupaciones sociales lleven a los medios de difusión la verdad sobre el actual proceso de cambios.
Señaló que desde horas tempranas no pocas emisoras privadas de radio y televisión difunden mensajes no siempre apegados a la realidad. "Es hora de dar respuestas y mayores argumentos", acotó.
Acerca de otro de sus compromisos electorales, la política de austeridad, aclaró que desde su toma de posesión se acabaron en Bolivia los llamados gastos reservados, que permitían a anteriores gobernantes despilfarrar los fondos de la nación.
También subrayó la importancia de la nacionalización de los hidrocarburos, decretada en mayo pasado, un proceso que se extenderá a otros rubros como los minerales y el agua, explicó.
Morales precisó que Bolivia necesita de la industrialización de los carburantes y la inversión extranjera en el para desarrollar proyectos sociales como la entrega este año de un bono escolar a alumnos de primaria.
Asimismo adelantó que entre las prioridades de 2007 sobresale la voluntad de que los servicios a instituciones públicas de salud y educación superen en calidad a las privadas.
El presidente destacó la cooperación incondicional brindada a Bolivia en 2006 por naciones como Cuba y Venezuela, en las esferas de la salud y la educación.
Según sus organizadores, la reunión de análisis de la gestión 2006 del gobierno boliviano continuará mañana con las críticas que sobre el gabinete tienen los sectores sociales, diputados y los delegados de la Asamblea Constituyente, invitados a ese encuentro.

Movimiento indígena cierra filas en defensa de Evo Morales

Wilson García Mérida
Bolpress

En medio de una ola desestabilizadora que desató la derecha boliviana para sabotear la Segunda Cumbre Presidencial de la Comunidad Sudamericana de Naciones, el movimiento indígena de Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Perú, Paraguay y Venezuela emitió un pronunciamiento de respaldo al presidente Evo Morales. Los líderes indígenas concluyeron además la elaboración de la propuesta de los pueblos originarios para la integración, entregada a los mandatarios en Cochabamba.
Tras elaborar las bases de su propuesta para la Segunda Cumbre Presidencial de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) mediante el Taller Internacional “La Integración en América del Sur desde la Mirada Indígena”, los representantes de los pueblos originarios de la región definieron el documento que se entregó este viernes a los mandatarios, y simultáneamente se emitió un pronunciamiento de apoyo a la estabilidad del gobierno boliviano que es acosado por una ola huelguística de la oposición derechista.
“Frente a las amenazas de pocos sectores minoritarios opuestos a perder sus privilegios, llamamos a nuestras hermanas y hermanos del Abya Yala a defender con toda energía y convicción, con la movilización permanente los procesos de transformación, y de manera particular manifestamos nuestra solidaridad con los hermanos y hermanas de Bolivia y el hermano presidente Evo Morales Ayma”, dice el pronunciamiento.
Los representantes de las principales organizaciones campesinas e indígenas de la región sudamericana asumen como propio el planteamiento de integración formulado por el presidente Morales, “Para vivir bien”, el mismo que establece un rechazo a la subordinación de la Comunidad Sudamericana a tratados de libre comercio como el TLC y el ALCA.
“Alertamos de la incoherencia en una ‘Comunidad Sudamericana de Naciones’ donde unos optan por el autodesarrollo y otros por la subordinación exterior y demandamos la implementación de propuestas regionales soberanas como el ALBA, los Tratados de Comercio de los Pueblos y la propuesta ‘Para vivir bien’”, dice el documento.
Entre otros puntos se exige impulsar la Declaración ONU sobre Derechos Indígenas que pese a su aprobación hace 20 años aún no entró en plena vigencia, además de exigir una representación directa en la estructura institucional de la CSN. “La Comunidad Sudamericana puede y debe incluir a nuestras organizaciones y líderes (que nosotros sabremos cómo seleccionar) en sus niveles de decisión a través de espacios nacionales e internacionales”, dice la propuesta.
Asimismo plantea la reestructuración de la Iniciativa de Integración Regional Sudamericana (Iirsa), suspendiendo y redefiniendo sus proyectos “en base a la consulta y consentimiento previo, libre e informado de los pueblos y ciudadanía, a fin de garantizar que sus 11 ejes multimodales que atraviesan todo Sudamérica con gigantescos programas de conexión carretera, energética, hidrovías, comunicacional, terminen favoreciendo solo a los capitales exportadores, y se eviten sus posibles impactos de traslado de poblaciones, etnocidio de Pueblos en Aislamiento Voluntario, destrucción de usos productivos locales y degradación de la Madre Naturaleza”.
La propuesta fue entregada este viernes mediante una movilización en predios de la sede de la Cumbre Presidencial, en la zona residencial de La Recoleta.
Suscribieron el documento de propuesta a la Cumbre, así como el pronunciamiento de respaldo al presidente Evo Morales, las siguientes organizaciones indígenas sudamericanas, al que se adhirieron observadores de Cuba, Guatemala, Nicaragua, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela:
Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas | CAOI (sede en Lima)
Coordinadora de organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica | COICA (sede en Quito)
Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qollasuyo | CONAMAQ
Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia | CSUTCB
Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano | CIDOB
Confederación Nacional de Comunidades Campesinas del Perú Afectadas por la Minería | CONACAMI
Confederación de Pueblos Kichwa del Ecuador | ECUARUNARI- CONAIE
Organización Nacional Indígena de Colombia | ONIC
Coordinadora de Identidades Territoriales Mapuche | CITEM (Chile)
Federación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa (Bolivia)
Confederación Campesina del Perú | CCP
Confederación Nacional Agraria CNA | (Perú)
Unión Nacional de Comunidades Aymaras | UNCA (Perú)
Comisión de Derechos Indígenas Guaraní Kayawá | (Brasil)

Información relacionada
Las Cumbres de Cochabamba


Por:Redacción Bolpress

Las Cumbres de Cochabamba de diciembre de 2006 serán recordadas como un momento de inflexión en el pensamiento latinoamericanista porque permitieron que gobiernos y movimientos sociales representativos de la región –por primera vez sentados a la misma mesa– reconocieran la necesidad de dar un giro al actual modelo de desarrollo. Por otro lado, la integración regional anhelada por el Libertador Simón Bolívar dejó de ser un sueño para convertirse en la única fórmula real de sobrevivencia de Sudamérica en el mundo globalizado.
Del 6 al 9 de diciembre, organizaciones sociales y los presidentes de los Estados más poderosos del continente confluyeron en Cochabamba, corazón de Sudamérica, para celebrar por separado la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos y la II Cumbre Sudamericana de Naciones. La conclusión general de ambos eventos fue la firme voluntad de comenzar a construir la Patria Latinoamericana “desde arriba y desde abajo”, independiente de las imposiciones imperiales y subordinada ya no a criterios comerciales sino al bien común y la satisfacción de las necesidades de la gente.Este nuevo momento político y social –dice el manifiesto de la Cumbre Social–, caracterizado por la instalación de nuevos gobiernos sensibles a las demandas populares, que se distancian de Estados Unidos y de las corporaciones, y que buscan un camino propio de desarrollo, constituye una oportunidad histórica para avanzar hacia una verdadera integración soberana, con participación social y libre de influencias del imperialismo.En palabras de Rafael Correa, presidente electo de Ecuador, estamos viendo un nuevo amanecer en América Latina después de la larga y triste noche de neoliberalismo, “estamos enfrentando los mitos de este régimen neoliberal, el mito de que el individualismo es el motor de la historia, el mito de que la sociedad debe someterse a los mercados, cuando debe ser al revés”. Seguramente que las Cumbres de Cochabamba abren un momento histórico aún incierto pues aún no se conoce el diseño del modelo alternativo de desarrollo y de integración regional, pero lo que queda claro es que ya no se quiere repetir el modelo económico basado en el fundamentalismo de mercado, la privatización y la liberación comercial, políticas nefastas para la gente que han convertido al Continente en la región con mayores desigualdades sociales del mundo entero. América Latina no es pobre por falta de recursos sino por la pésima distribución de la riqueza. Los integracionistas latinoamericanos están más convencidos que nunca de que solo unidos los pueblos de América permanecerán fuertes “en este mundo inhumano y cruel” –como lo describe Correa–, que no desea formar ciudadanos sino consumidores, que quiere mercados en vez de países libres.

El nuevo modelo de la integración

Ha llegado la hora de la integración con una lógica distinta, no la lógica de la competencia, sino de la complementariedad y el desarrollo compartido, coincide la gran mayoría de organizaciones sociales que participó en la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos.Los movimientos sociales de América del Sur están pensando en un esquema de integración que respete el derecho soberano de las naciones a adoptar modelos de desarrollo autónomos basados en el mercado interno y en el respeto de todos los derechos sociales; y que no sea una prolongación del modelo de libre mercado basado en la exportación de productos básicos y bienes naturales, y en el endeudamiento indiscriminado. Se habla de un tipo de integración antiimperialista en el que prime la cooperación sobre la competencia; los derechos del ser humano sobre los intereses comerciales; la soberanía alimentaria sobre la agroexportación; la acción decidida del Estado en procura del bienestar sobre las privatizaciones; el sentido de equidad sobre el afán de lucro, y el respeto del medio ambiente sobre el saqueo despiadado de los recursos naturales. Se debe aclarar que las resoluciones de la Cumbre Social no se refieren a la construcción del socialismo en oposición al capitalismo, sino a la edificación de un nuevo capitalismo de Estado que cambie el actual paradigma del desarrollo extractivista por un “desarrollo humano sustentable”.La propuesta consiste en devolver a los Estados la propiedad y el control sobre la gestión de sus recursos estratégicos e industrias extractivas, hoy en manos de los grandes oligopolios, como un avance real hacia una futura integración continental bajo la dirección, el control y ejecución total de los Estados sudamericanos, sin participación del capital transnacional y rompiendo con el monopolio privado.Los Estados fortalecidos tendrían que congelar la expansión de las fronteras extractivas, estableciendo límites físicos a la explotación con un sentido de justicia ambiental y equidad intergeneracional; evaluar el costo-beneficio de las actividades extractivas considerando la “opción cero” (posibles beneficios sin desarrollar la actividad), y finalmente garantizar efectivamente todos los derechos humanos, ambientales, sociales, económicos y culturales de los pueblos.El interés de los pueblos y su derecho a un ambiente saludable es más importante que los derechos comerciales, aunque las comunidades de América siguen pagando con sus vidas los costos del mal llamado desarrollo. Por ello surge como tarea ineludible el replanteamiento del concepto mismo del desarrollo.Los pueblos indígenas de América del Sur proponen rescatar los principios de Dualidad, Reciprocidad, Complementariedad, y de la unidad inseparable entre Pachamama – Comunidad – Identidad, es decir entre la “Naturaleza – Sociedad – Cultura”, que debe guiar toda acción política y social, y en especial la llamada “integración sudamericana” a fin de superar las trampas de un “desarrollo” o “desarrollismo” y sus supuestos costos inevitables de desintegración comunitaria, cultural y ambiental.La búsqueda de una sociedad equitativa, justa y solidaria, basada en el respeto a la Pachamama como alternativa al modelo de acumulación neoliberal y de libre comercio, obliga a pensar en un tipo de desarrollo totalmente contrario el modelo económico primario exportador extractivista de los bienes naturales.De ahí que la Cumbre Social pidió a los gobiernos de la Comunidad revisar el IIRSA, un programa de integración física insustentable e incompatible con la construcción de la integración alternativa. Se entiende por Infraestructura no solo las redes de transporte, sino también componentes de energía, telecomunicaciones, agua potable, entre otros. Si muchos de los países de la región son utilizados como territorios de tránsito, ¿qué desarrollo obtendrían siendo un país de tránsito? Obviamente ninguno, enfatizan los movimientos sociales. El gran objetivo de la integración física en particular y de la integración de los pueblos en general debería ser la reproducción de la vida y no la reproducción ampliada del capital. La integración supone compartir recursos para beneficio de los pueblos y de las generaciones futuras y no de las transnacionales o las oligarquías locales. En el caso de la energía, se debe propender al fortalecimiento de las empresas estatales de hidrocarburos, de la nacionalización de estos recursos estratégicos y del financiamiento de nuevas matrices de energía renovable. Es una prioridad cambiar el modelo energético actual altamente dependiente de los combustibles fósiles y generador de fuertes impactos sobre las poblaciones locales y pueblos originarios. Ello supone rechazar las mega obras con grandes impactos sociales, ecológicos y socioeconómicos, y financiadas con prestamos del Banco Mundial o del BID; promover el ahorro energético y el combate al consumo excesivo de energía, y sobre todo entender que la energía es un bien común y no una mercancía, un derecho humano que es parte del conjunto de derechos ampliados.Por otro lado, la planificación de obras de infraestructura debe depender de las reales necesidades de los pueblos de la región y de la sustentabilidad de la producción y el comercio solidario, prioritariamente en los mercados internos. Hay que poner freno a los grupos económicos poderosos que persiguen como único objetivo la construcción de mega obras y corredores de exportación generando a su paso corredores de miseria y aumento acelerado de deuda.En el rubro agrícola, el principal porque da de comer a la gente, se reivindica la SOBERANÍA ALIMENTARIA como el objetivo principal de la actividad productiva agraria y como uno de de los elementos indispensables para alcanzar la soberanía sudamericana. La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos de forma independiente, diversa, saludable y con calidad para abastecer a toda la sociedad. En casi todos los países, más de la mitad de la tierra está en manos de menos del 1% de los propietarios. No es posible, con tal estado de cosas, garantizar ni la soberanía ni la seguridad alimentarias, máxime cuando ella depende de los pequeños y medianos agricultores y de las comunidades indígenas, de afro-descendientes y campesinas. Por ello se propone excluir la producción agropecuaria y pesquera de los acuerdos de comercio. Solamente se aprueban los intercambios dentro de sanas y mutuamente provechosas relaciones de solidaridad y complementariedad, implementando políticas agrarias propias de apoyo, fomento e incentivo de la producción rural, campesina y nacional de bienes agropecuarios y de la pesca artesanal hacia el mercado interno.

Financiamiento

La implementación de un sistema masivo de endeudamiento público propició el drenaje de capitales en pago de intereses y servicios de la deuda y facilitó la imposición de políticas de liberalización, privatización y mercantilización de la vida. Por ello la integración soberana requiere de financiamiento alternativo.Es preciso impulsar nuevos mecanismos de financiamiento propios, independientes, solidarios y acordes con las necesidades de los pueblos. La creación de un Fondo común de reserva, un Banco Solidario del Sur, una moneda regional son pasos decisivos en ese sentido. El Banco solidario del Sur y un futuro Banco Sudamericano de Fomento de la Infraestructura tendrían que romper con la lógica de las entidades multilaterales de crédito (BM, BID, etc) y absorber a las entidades financieras regionales.

Una comunidad para la gente

La Comunidad Sudamericana de Naciones –precisó la Cumbre Social– debe construirse asumiendo la diversidad cultural y soberanía popular. Se propone construir una Carta Social Sudamericana, institucionalizar la Ciudadanía Sudamericana y promover la Democracia Participativa.Todo ello significa que las prioridades de la unión no son ampliar el comercio sino facilitar el acceso universal de la salud; a la educación y al conocimiento, a la formación continua e inclusiva y a la erradicación definitiva del analfabetismo; a la vivienda y seguridad social solidaria universal; a la tierra y a la agricultura familiar campesina; al acceso universal al agua como bien social; a la economía social solidaria.Gonzalo Berrón, secretario ejecutivo de la Alianza Social Continental (un conglomerado de organizaciones de activistas que luchan contra el neoliberalismo), confía en construir una América libre e independiente –y fundada en los principios irrenunciables de equidad, igualdad, inclusión, diversidad, solidaridad, soberanía local, democracia, justicia social y ambiental, idoneidad ecológica, paz y democracia participativa– con la ayuda de los gobiernos de Chávez, Morales, Correa, Da Silva y Kirchner. Correa complementa: “No estamos viviendo una época de cambios sino un cambio de épocas y tenemos la posibilidad de construir la Patria Grande justa y equitativa que respete la multiculturalidad, el medioambiente, la dignidad de nuestra gente. Ahora es posible hacerlo”.

 

Comentarios

Título:

Nombre:

E-Mail:

Mensaje:

Acerca de @DIN