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@DIN, 6 de
diciembre de 2006 - Una jueza nicaragüense ordenó a cinco compañías
bananeras y de productos químicos de EEUU pagar un total de 804.021.522
dólares a 1.248 campesinos de este país que fueron afectados por el
pesticida Nemagón en los años setenta.
Una fuente judicial del municipio de Chinandega, ubicado al noroeste de
Managua, informó que la sentencia fue emitida este viernes por la jueza
Socorro Toruño.
Las empresas Dole Fruit Company, Down Chemical Company, Occidental Chemical
Corporation, Shell Oil Company y Standart Fruit Company tendrán que pagar
esa cantidad de dinero por daños físicos, psicológicos y morales a los
afectados por el Nemagón.
Socorro Toruño dio lugar a una demanda interpuesta en el 2001 por el bufete
de abogados norteamericano 'Provost and Umphrey' que lleva parte de los
juicios contra las compañías estadounidenses.
Según la fuente judicial, las trasnacionales sabían de los daños que causaba
a la salud el Nemagón desde 1957, pero lo continuaron usando.
La magistrada excluyó como beneficiarios de la indemnización a 453 de los
1.701 demandantes, al no poder demostrar ni daños físicos ni psicológicos.
Toruño no detalló la forma en que las compañías de EEUU desembolsarán el
dinero a los afectados por el pesticida.
La fuente explicó que para hacer efectivo el pago a los afectados, la
sentencia tendrá que ser ratificada por el Tribunal de Apelaciones de León y
eventualmente por la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, en caso que las
empresas bananeras apelen el fallo.
Datos oficiales estiman que cerca de 22.000 ex trabajadores y familiares se
han visto afectados por el Nemagón, también conocido como di-bromo cloruro
propano (DBCP), que pese a que fue prohibido en todo el mundo en los años
60, las multinacionales bananeras lo siguieron usando en Nicaragua.
En Nicaragua, al concluir 2005, habían muerto al menos 1.000 ex trabajadores
de las plantaciones bananeras a causa de enfermedades relacionadas con los
pesticidas, según Amnistía Internacional.
Además, muchos niños nacieron con deformaciones, en algunos casos
monstruosas y debilidades congénitas, durante varias generaciones.
Otra victoria legal para afectados
Los campesinos afectados por los pesticidas Nemagón y Fumazone, que las
empresas transnacionales norteamericanas aplicaron de manera indiscriminada
en la década de los 70 en las fincas bananeras de Chinandega, obtuvieron una
nueva victoria judicial a la lucha que llevan desde hace más de tres décadas
en la búsqueda de justicia.
Según publica hoy el Nuevo Diario de Nicaragua, un total de 1,248 ex
trabajadores fueron beneficiados por una sentencia emitida a las cinco de la
tarde del viernes primero de diciembre por la juez segundo de Distrito Civil
de Chinandega, Socorro Toruño, la cual ordena a cinco empresas
transnacionales pagar el monto global de 804 millones 21 mil 522 dólares.
A través de una cédula judicial, Toruño dio lugar a la demanda interpuesta
por los abogados Barnad Zavala Mojica y Martha Cortez Pérez, y manda a pagar
la remuneración a las empresas Standard Fruit Company, Dole Food Company,
Shell Oil Co., Dow Chemical Co y Occidental Chemical Corporation.
La abogada Cortez Pérez dijo a el Nuevo Diario que el juicio fue entablado
desde hace cinco años a favor de 1,701 perjudicados por el tóxico, y la juez
Toruño sólo no favoreció a 442 personas.
Cortez Pérez aseguró que mediante exámenes de esperma realizados en los
laboratorios de Liliam Baca de Romano, en Chinandega, probaron los daños de
esterilidad que el veneno provocó a los ex trabajadores de las bananeras de
Occidente. “Se nombró un perito por parte de las empresas, y el que
designamos presentó un informe pormenorizado acerca de cómo se efectuó esa
muestra”, explicó.
Si Apelaciones deja sentencia firme, tendrán que pagar
Manifestó que, además, demostraron la insuficiencia renal crónica y los
daños físicos en general que han provocado la muerte a 170 representados por
esa oficina legal.
Cortez Pérez expresó que seguramente las trasnacionales apelarán la
sentencia de la juez Toruño, y si el Tribunal de Apelaciones de León la deja
firme, las cinco empresas demandadas deberán pagar la indemnización.
Por su lado, Barnad Zavala Mojica dijo que el abogado Fernando Medina fungió
como procurador común en el juicio, y gestionó para defender a las
transnacionales norteamericanas.
Apuntó que el bufete jurídico Provost Humphrey presentó como pruebas
memorandos que datan de 1957, en los cuales se comprueba que las empresas
sabían los daños que causaba el tóxico. Sin embargo, lo usaron de forma
indiscriminada en la década de los 70 en las bananeras de Occidente, a pesar
que la Organización de Protección Ambiental prohibió su uso
Numerosas pruebas
El doctor Jacinto Obregón, director del bufete de abogados, dijo que es la
primera vez en la historia de los juicios del Nemagón que a 170 ex
trabajadores del banano les realizaron exámenes de esperma con la presencia
de un perito de las transnacionales demandadas, de los trabajadores y uno
nombrado por la juez.
“Los resultados confirmaron, para desgracia de ellos, que la mayoría de esos
campesinos son infértiles, a pesar de que ha habido una campaña difamatoria,
que ha señalado que la mayoría de los ex trabajadores no están afectados por
el químico”, dijo Obregón.
Señaló que todos los recursos utilizados por las compañías transnacionales
--como declaraciones testificales, impugnaciones, visitas a domicilio de los
afectados e investigaciones en los registros de estado civil de las
personas-- no fueron suficientes para que la sentencia se revirtiera en
contra de los bananeros afectados.
Obregón relató que luego de la exposición al mortal químico, la mayoría de
estos ex trabajadores no procrearon y otros tuvieron dos o tres hijos pero
con espacios prolongados, lo que según los médicos es una prueba evidente de
que disminuyeron su capacidad reproductiva hasta quedar infértiles.
“El hecho de que un campesino haya tenido uno o dos hijos no significa que
no haya sido afectado. Incluso, esa infertilidad ha sido, de acuerdo con los
psicólogos, una causal de disfunción sexual y problemas de impotencia”,
explicó el abogado
Segunda sentencia
Ésta es la segunda sentencia emitida en Chinandega que favorece a los
afectados del mortal pesticida, pues en agosto del año pasado la misma juez
Toruño falló a favor de 150 ex bananeros y conminó a las empresas a pagarles
97 millones de dólares. En esa sentencia, la judicial determinó que las
transnacionales actuaron con dolo, ya que sabían de antemano los estragos
que causaba el químico en el organismo humano.
En este caso la juez evaluó a cada persona individual con exámenes de
esperma, diagnósticos de médicos especializados, el dictamen del médico
forense, dictámenes psicológicos y las contrapruebas presentadas por los
demandados, entre ellas, la absolución de posiciones.
El abogado Orlando Cardoza dijo que, como nunca antes, los campesinos
tuvieron que sortear tantos obstáculos para salir airosos en el juicio, ya
que 527 de ellos se tuvieron que sentar “en el banquillo de los acusados”
para ser interrogados por los abogados de las empresas transnacionales.
Sin embargo, Cardoza señaló que hubo suficientes pruebas de quiénes fueron
los que causaron el daño, como una constancia presentada por la Shell donde
ellos registraron el producto como importadores en Nicaragua en el 1973.
Obregón agregó que este juicio demuestra que las empresas transnacionales
tuvieron el derecho a la defensa, y agregó que otra de las pruebas que
presentaron son documentos de 1950 que demuestran que el Nemagón y el
Fumazone destruían el sistema reproductivo, el páncreas y los riñones de los
animales.
Además, mostraron documentos en los cuales la Down Chemical le decía a la
Standard Fruit que hiciera un estudio para que determinara si lo que ellos
iban a ganar comercializando el producto en estos países, a pesar de que
estaba prohibido en Estados Unidos, iba a generar más ingresos de lo que
iban a tener que pagar en posteriores demandas, y que si la ganancia era
mayor, procedieran a venderlos.
Una de las cartas señala que los estudios de campo en Centroamérica, y
específicamente en Nicaragua, les habían dado la idea de desarrollar a
partir del dibromo-cloropropamo DBCP --nombre científico del Nemagón-- un
anticonceptivo masculino con la ventaja de que, con la aplicación del
pesticida aquí en el país, ya se habían ahorrado los costos del los estudios
en el terreno.
Pero más tenebroso aún era lo que sucedía
en la finca El Hular, donde, según una inspección judicial, se pudo
constatar que las plantaciones bananeras generalmente rodeaban el campamento
donde vivían los trabajadores con sus familias, y que al llegar la
plantación se usaba el mismo pozo que usaban los trabajadores para su
consumo, y cuando había desperfectos en los tubos y se tenía
que suspender el riego, el agua mezclada con DBCP retornaba al pozo
artesiano, y contaminaba el agua que utilizaban los bananeros para elaborar
sus alimentos
"Una película de terror" -dice hoy el Nuevo Diario de Nicaragua- con miles
de nicaragüenses infértiles, mutilados, deformes, tristes, infelices además
de todos aquellos que ya no pueden sentir el dolor porque ya murieron.
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Nemagón: la muerte química en Nicaragua
Por Vicente Boix Bornay
Correo Tortuga - Grupo Antimilitarista
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Sábado,16 de abril de 2005
Fue a mediados del siglo pasado cuando nació el DBCP. Las primeras pruebas
que se realizaron, mostraron en las ratas de laboratorio lesiones mayores en
pulmones, hígado y riñones; crecimiento retardado y testículos reducidos.
Los años pasaron y miles de litros fueron aplicados en plantaciones de
Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Estados Unidos y otros
paises
Hoy, la Real Academia de la Miseria Humana, ha decidido incluir en la
Enciclopedia Mundial de las Cositas del Progreso y el Capital (edición
actualizada 2005), un nuevo término desconocido para la mayoría de humanos:
Nemagón. Según definición adoptada por susodicho organismo, definimos
Nemagón como: "Nombre comercial del DBCP(1). Producto agroquímico que
diseñaron y fabricaron ciertas transnacionales del gremio de la química. Se
utilizó en los feudos de las Repúblicas Bananeras del mundo pertenecientes a
las transnacionales fruteras. Servía para combatir a los nemátodos(2) que
dañaban los cultivos de banano. Se empleó desde finales de los sesenta del
siglo pasado, a pesar de que las pruebas de laboratorio advirtieron
claramente de su peligrosidad y nocividad. Muertes, cánceres, deficiencias
mentales, malformaciones genéticas, esterilidad y dolores por todo el
cuerpo, pueden ser algunas consecuencias que se le atribuyen a este funesto
invento".
El parto... con cesárea
Fue a mediados del siglo pasado cuando nació el DBCP en los laboratorios de
Dow Chemical Company y Shell Chemical Company. Las primeras pruebas que se
realizaron, mostraron en las ratas de laboratorio lesiones mayores en
pulmones, hígado y riñones; crecimiento retardado y testículos reducidos.
En 1961, se redactó un informe aprobando y apoyando el registro del DBCP en
la Agencia de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos. A fin de evitar
o minimizar los posibles daños en las personas, el informe abarcó también
algunas precauciones y recomendaciones de uso. Alguien en la empresa,
recomendó excluirlas por ser "imprácticas".
Ese mismo año, la FDA recibió un pedido de aceptación de etiquetas de Shell.
A petición de la Agencia, se realizaron análisis a los trabajadores que
manipulaban el DBCP en las factorías de Shell. El médico encargado no fue
informado de que se pretendían detectar posibles daños testiculares. Los
resultados médicos salieron bien y los fabricantes informaron que el Nemagón
podía ser utilizado sin "Riesgo excesivo". El producto fue registrado en
1964.
Aquella fina lluvia
En 1969, Standard Fruit Company inició el consumo del químico en sus
plantaciones bananeras de Centroamérica. En los manuales de la compañía no
aparecieron en ningún momento indicaciones sobre la peligrosidad del Nemagón.
Los trabajadores no fueron advertidos y en ningún momento recibieron equipos
de protección.
Los años pasaron y miles de litros fueron aplicados en plantaciones de
Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Estados Unidos, Israel,
Guatemala, Dominica, Santa Lucía, San Vicente, Burkina Faso, Costa de
Marfil, España, Filipinas y otros países.
En 1975, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA)
determinó que el DBCP era un posible agente cancerígeno. En 1977, de 114
empleados que fabricaban el químico en una factoría de Occidental, 35
estaban estériles. En Estados Unidos, en 1979 se prohibió el químico para
casi todos sus usos y se detuvo el suministro temporalmente. Cuando Dow
informó que iba a suspender momentáneamente el suministro, Standard se quejó
aireadamente y amenazó por incumplimiento contractual a Dow, que sólo siguió
vendiendo el químico cuando Standard asumió los costos de las posibles
demandas que pudieran surgir con la venta del químico.
En 1979, el DBCP aún se aplicaba en las plantaciones de Standard en
Nicaragua y Filipinas. Ese mismo año, fue prohibido en Costa Rica y Standard
transportó el stock que tenía en ese país hacia Honduras para ser utilizado
allí. En 1981, Shell vendió el químico en África. En 1986, Standard aún lo
empleaba en sus plantaciones de Filipinas. Y en julio de 2000, el Defensor
del Pueblo de Panamá, el Dr. Italo Antinori, aseguró que se estaban
utilizando agroquímicos como el Fumazone(3)en Panamá.
El Nemagón en los humanos
Oficialmente, el DBCP está considerado como causante de la esterilidad
masculina. Tiene una fuerte toxicidad genética y es un agente clastogénico(4),
mutagénico y aneuploidógeno(5).
Sobre el cáncer, el National Toxicology Program (NTP) califica al DBCP como
?Reasonably Anticipated?, al poder anticipar razonadamente que es un agente
cancerígeno, debido a la exposición significativa en ciudadanos
estadounidenses. En la ficha elaborada por la misma EPA(6), el DBCP está
incluido en el grupo B2, como un cancerígeno probable. El Estado de
California ha calificado el DBCP como un cancerígeno conocido, basándose en
el riesgo del químico diluido en agua potable. La The International Agency
for Research on Cancer sitúa al DBCP en el grupo 2B como posible
cancerígeno(7).
Si el DBCP todavía no está considerado cancerígeno en personas, en animales
de laboratorio si que se ha demostrado en numerosos casos. En pruebas
efectuadas se ha detectado los siguientes tipos de cánceres: esofágico,
estómago, hígado, riñón, pecho y leucemia linfoide. Aparte, otras pruebas en
animales detectaron efectos en hígado, riñones, aparato respiratorio,
estómago, etc.
Trágicas son también las consecuencias psicológicas y sociales: Pérdida de
autoestima, impotencia, depresión severa, pesadumbre y confusión. Estas
aflicciones desembocan en pérdidas de trabajo, alcoholismo y amenazas de
suicidio. Muchos hombres han sido abandonados por sus esposas al no poder
concebir hijos. Otros, para embarazar a sus mujeres han tenido que recurrir
a otros hombres, surgiendo así desequilibrios matrimoniales y separaciones.
Los hijos de los afectados también son víctimas al sufrir humillaciones por
parte de otros niños.
¿Y justicia para todos/as?
La historia judicial del Nemagón se inicia en los años 80. Desde entonces,
cerca de 20.000 afectados han presentado sus demandas en Estados Unidos, al
no poder hacerlo en sus países por falta de legislación. Excepto una
presentada recientemente por afectados nicaragüenses, el resto han sido
despachadas mayoritariamente mediante "foro no conveniente"(8).
La jugada más conocida efectuada por las empresas fue en 1997 cuando, miles
de trabajadores afectados por el químico en todo el mundo, fueron inducidos
por sus propios abogados y políticos corruptos, a cobrar una mísera
indemnización de 100 dólares. Al aceptar, firmaron un contrato por el que
renunciaban a futuras indemnizaciones y demandas.
Solo aquellos que no tragaron el anzuelo pueden luchar por una suma más
justa. En Nicaragua son muchos los trabajadores que presentaron su denuncia
desde el año 2001. Las transnacionales que fueron demandadas son: Dow Agro
Sciences, Aka Del Monte Fruits, Del Monte Tropical Fruit Company, Shell Oil
Company, Occidental Chemical Corporation, Standard Fruit Company, Dole Food
Corporation Inc., Chiquita Brands International, y Del Monte Foods.
Estas demandas son posibles en Nicaragua gracias a la Ley 364, que surge
gracias al compromiso de los afectados, que tras años de lucha, logran
presionar al gobierno para su aprobación en el año 2000.
Conscientes del avance de los trabajadores, las empresas, el gobierno
nicaragüense y el estadounidense han intentado torpedear varias veces las
opciones de éstos. En septiembre de 2002, se descubre una maniobra política
para derogar la Ley 364 que protege a los trabajadores afectados por el
Nemagón. Se ha iniciado en la embajada de Estados Unidos para recorrer
varios estamentos del gobierno nicaragüense. Se transforma en un escándalo
público, que acaba diluyéndose gracias a la presión ejercida por las
víctimas, la solidaridad internacional y los medios de comunicación.
En el marco la ley 364, en diciembre de 2002, la justicia nicaragüense dicta
la primera sentencia. Las multinacionales Dow Chemical, Shell Oil Company y
Dole Food Company, deben abonar 490 millones de dólares, a cerca de 600
trabajadores de los 5.000 que han presentado demanda.(9)
Hasta el momento, las empresas han eludido la sentencia y tachan la ley de
inconstitucional y a la justicia nicaragüense de corrupta. La ausencia de
éstas en el país centroamericano, evita cualquier intervención y embargo. No
obstante, la ley 364 es vital para los afectados, pues ha cerrado la puerta
de "foro no conveniente"; es decir, ahora las empresas no pueden recurrir
tan fácilmente a los tribunales de Nicaragua, porque ya tienen una veredicto
en contra y una ley que las puede juzgar.
La sentencia de diciembre de 2002 en Nicaragua, recorre el canal legal
necesario hasta Estados Unidos, pero en octubre de 2003, no es admitida por
la jueza Nora M. Manella, de la Corte del Distrito Central de California.
Para ello, alega defectos de forma, porque la Dole Food Company Inc. no fue
demandada correctamente, ya que técnicamente no existe, al denominarse en
Estados Unidos Dole Food Company Inc. y no Corporation, como se transcribía
en la demanda(10). La jueza aduce, que también se violan los procedimientos
jurídicos de las leyes estadounidenses y existen vacíos en la sentencia que
dicta la justicia nicaragüense(11).
Paradójicamente, las multinacionales aprovechan esta decisión iniciando un
proceso de demandas contra los afectados, a quienes acusan entre otras cosas
de presentar pruebas fraudulentas(12).
En ese momento, los afectados se han disgregado en varios grupos. El más
numeroso es ASOTRAEXDAN(13) que junto a su abogado Juan José Domínguez, han
presentado demandas también en Estados Unidos, saldándose en abril de 2004
con el primer juicio de afectados por el NEMAGÓN en dicho país, que se
califica de histórico y promete una duración eterna. También introducen
nuevas demandas en Nicaragua al amparo de la Ley 364.
La batalla en los juzgados sigue abierta.
Caravanas a Managua
El camino no ha sido fácil para los obreros afectados. En varias ocasiones
han denunciado la desprotección de su propio gobierno y políticos, incluidos
los del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Ante el abandono
gubernamental, los trabajadores han tenido que recurrir a diversas acciones
para defender sus derechos. Las más destacadas han sido las celebres marchas
a pie entre los 140 Km. que separan Chinandega de Managua.
La primera tiene lugar en 1999, cuando cientos de trabajadores acuden a la
capital para entregar una carta al embajador estadounidense, Sr. Oliver
Garza. En la misma, solicitan al diplomático su colaboración y comprensión.
En el año 2000, la marea humana llega a Managua de nuevo para presionar al
gobierno, la elaboración de una normativa legal que atienda las demandas de
los trabajadores. Durante dos semanas los afectados realizan diversas
acciones y huelgas de hambre, que finalizan con la aprobación de la mentada
ley 364.
En agosto de 2003, los trabajadores enmarcados en ASOTRAEXDAN realizan
nuevas protestas en Managua. Esta vez, aducen que los abogados Ojeda,
Gutiérrez, Espinoza y asociados (14), están boicoteando el proceso y quieren
estafarlos. Acusan también al Fiscal General de la República, Dr. Julio
Centeno, y a la fiscal adjunta Dra. María Lourdes Bolaños (15).
El 31 de enero de 2004, cerca de 5.000 trabajadores de ASOTRAEXDAN arrancan
su tercera gran marcha a pie. El objetivo es protestar en los aledaños de la
Asamblea Nacional, Casa Presidencial y Corte Suprema de Justicia; para
obtener el respaldo legal del gobierno que hasta el momento ha sido
denegado. Las demandas por fraude establecidas por las multinacionales,
puede requerir en un futuro de dicho apoyo.
El colectivo se establece frente a la Asamblea Nacional, a la espera de un
acuerdo gubernativo. La acampada se realiza en condiciones realmente
extremas. Para dormir, los cartones en el suelo y las hamacas que cuelgan
entre árboles, sustituyen a las apacibles camas hogareñas. La protección
ante la lluvia y el sol que no pueden ofrecer los árboles, es sustituida por
trozos de plástico negro que se amarran de cualquier forma, formando las
conocidas champas. El agua es comprada a los vecinos. Aparece de nuevo la
solidaridad y el apoyo palpable de diversas organizaciones, entre las que
destacan las universitarias. La solidaridad se hace vigente en esta nueva
manifestación de dolor. Numerosas donaciones de comida, provenientes de
organizaciones de Derechos Humanos y ONG-s, permiten aguantar estoicamente
la apatía gubernamental. Conciertos de música, protestas estudiantiles y
manifestaciones, elevan la lucha a las primeras páginas de los diarios.
El domingo 21 de marzo de 2004, tras casi dos meses de iniciada la
movilización, el presidente Enrique Bolaños decide reunirse con una
delegación de varios grupos de afectados. De dicha reunión surgen los
denominados "Acuerdos del Raizón". El primero de ellos, exige la unidad
entre los diferentes grupos de trabajadores. El segundo acuerdo es la
ratificación y certificación del compromiso alcanzado por parte del gobierno
en noviembre de 2002, en prestar asesoría legal en Estados Unidos a los
afectados, a través de la embajada en Washington. El tercer acuerdo,
capacita al Procurador de los Derechos Humanos Benjamín Pérez, a denunciar
en la Convención Internacional de los Derechos Humanos en Ginebra, el caso
del Nemagón en Nicaragua. El cuarto es posiblemente el más importante, ya
que el presidente se compromete a no promover modificaciones dentro de la
Ley 364, a cambio de desmovilizar la protesta.(16)
Algunos de estos acuerdos parece que no llegan a cristalizar. Lo peor de
todo, es que los trabajadores temen que el gobierno nicaragüense puede haber
negociado la derogación de la Ley 364. Por eso, el 2 de marzo de 2005,
llegan a Managua miles de trabajadores que vuelven a acampar frente a la
Asamblea Nacional. Entre otras cosas, exigen el compromiso de los diputados
de mantener la Ley 364, así como una reforma del presupuesto del año 2005,
que incluya atención médica adecuada para los afectados.
En medio de esta concentración, la BBC destapa una nueva maniobra de la Dole
Food, que ha ofrecido invertir y crear puestos de trabajo en Nicaragua, a
cambio de que se eliminen las demandas establecidas en su contra.(17) El
temor de acuerdos entre el gobierno de Nicaragua y las multinacionales se
hace patente de nuevo. A estas alturas, hasta el legislativo parece dar la
espalda a los afectados. Frente Sandinista incluido.
El 13 de abril de 2005 las víctimas logran una nueva victoria. El nuevo
Procurador de los Derechos Humanos en Nicaragua, el Sr. Omar Cabezas,
denuncia el caso de en el 61º periodo de sesiones de la Comisión de Derechos
Humanos de la ONU(18). El Sr. Cabezas explica la situación de 17.500
afectados de diversas enfermedades, destacando también la apatía
gubernamental y la intransigencia de las multinacionales.
En el momento que se está finalizando este reportaje, miles de trabajadores
siguen en resistencia frente a la Asamblea Nacional, esperando avances
significativos en sus luchas.
El cirio que se apaga
En El Viejo, municipio del departamento de Chinandega (Nicaragua)(19), hemos
conocido in situ la precaria situación de salud en la que se encuentran
algunos de aquellos que en su día convivieron con el Nemagón. No son los
únicos. Sus descendientes están pagando el precio de la decadencia humana.
Victorino Espinales(20) y sus compañeros afirman que todo ha sido obra del
químico.
Esperanza Pereira, con 55 años, ha sido operada de cáncer, le duelen los
huesos "Como si se quebraran". Su hijo, con 20 años, tiene manchas blancas
en la cabeza. Ella lleva dos meses sin poder levantarse sin tener que sufrir
dolores y cansancio. Ha perdido movilidad en el brazo izquierdo y a duras
penas puede dormir. Al igual que muchas compañeras, se ahoga con los costos
de las medicinas y del tratamiento médico. Su tono es frágil y se le nota
cansada de vivir.
Esperanza es una de las 65.000 personas supuestamente afectadas por el
Nemagón en todo el mundo. Esa cifra es la "oficial", la que luce en la
bibliografía; cada día que pasa, se queda corta ante el nacimiento de niños
o la detección de alguna enfermedad en algún ex-trabajador del banano.
Nuestra siguiente parada es una pequeña pradera a las afueras de El Viejo
donde, con el tiempo, unas raquíticas chabolas de madera, latas, cartón y
pobreza han ido surgiendo a ambos lados del camino. Y es que, además de
acabar supuestamente con la salud de estas personas, el dólar bananero ha
pasado de largo a la próxima y única estación: Wall Street.
Allí viven Flor de María Mendoza y José Medardo Romero Medina, un matrimonio
que trabajó en las fincas de banano en los años 70. Su historia es bastante
sobrecogedora. Tuvieron cuatro hijos. Dos murieron al nacer. Otro está bien
(de momento) y la pequeña Ana María, de 11 años, es lo que trágicamente
denominan una "Niña de trapo". Presenta deficiencias psíquicas, no puede
hablar, ni caminar, ni agarrar, y sus huesos son débiles y frágiles. Tiene
que medicarse para mantener baja la inflamación del hígado y del bazo, así
como las fiebres, neumonías y diarreas. Está sentada en su silla de ruedas,
mirando a la lejanía, sin inmutarse, como si nada fuera con ella.
Visitamos muchos hogares, muchos afectados, muchas desgracias, pero, el caso
de Lebster sobresale. Su deficiencia física contrasta con su entereza
psíquica. Su cuerpo está espectacularmente deformado, sobre todo sus
extremidades. En el momento de nuestra visita, está postrado en la cama,
acuciado por fuertes dolores en el estómago. Son insoportables. A veces, la
casualidad nos lleva a escenas que no quisiéramos haber visto jamás. Su
madre le acompaña, llora desconsolada e impotente mientras frota la barriga
de su hijo. No puede ni pagar los 10 córdobas de un taxi para llevarlo al
hospital...
Dos semanas después de nuestra primera estancia por Chinandega, Lebster
murió. Acababa así el sufrimiento de un niño y, el calvario particular de
Ángela, su madre. ¿Quién será el próximo? Pregunta cínica pero muy típica
por estos lugares.
Sea cual sea el futuro judicial, el daño ya está hecho. Como dice don
Victorino, la victoria en los juzgados es para: "Morir dignamente". Curiosa
aspiración en este mundo tan... ¿globalizado?. No hermano. Si así fuese,
todo el mundo soñaría con morir dignamente. O tal vez, todos aspiraríamos a
ese apartamento de 40 "kilos". Entonces... ¿Serán las disyuntivas del
progreso capitalista? o ¿Será la ley de Murphy?. No lo se, pero, como dijo
un amigo mío al leer el presente artículo: "Curioso mundo en el que vivimos
donde, unos mueren trabajando en el cultivo de bananos por el contacto con
químicos que otros hemos fabricado para comernos el banano y morir de
colesterol".
Referencias
(1) Dibromo cloropropano.
(2) Especie de gusanos microscópicos que afectaban las raíces de ciertos
cultivos, entre ellos el banano.
(3) Fumazone es el segundo nombre comercial más conocido del DBCP.
(4) Puede romper cadena ADN.
(5)Que causa mala segregación de los cromosomas entre generaciones
celulares.
(6) EPA: "1,2-Dibromo-3-Chloropropane (DBCP)", en http://www.epa.gov/ttn/
(7)http://www.pesticideinfo.org/Detail_Chemical
(8) Procedimiento por el cual se debe trasladar el caso, al foro (juzgado)
más apropiado, o al país donde ocurrieron los casos. Dicho de otra manera
más sencilla, es la mejor forma para que un tribunal norteamericano, no
pueda juzgar un caso acaecido en otro país. Así, el caso debe presentarse de
nuevo en el país donde ocurrieron los hechos.
(9) COLLADO R.: "Víctimas del nemagón ganan gran demanda", en Nuevo Diario,
Managua, Nicaragua, 14 de diciembre de 2002, http://www-ni.elnuevodiario.com.ni/archivo/
(10) SILVA, J.A.: "Peligra juicio nemagón", en La Prensa, Managua,
Nicaragua, 21 de octubre de 2003, página 1, http://www.laprensa.com.ni/cronologico/
(11) NAVAS, L.: "Batalla del nemagón aún no se ha perdido", en Nuevo Diario,
Managua, Nicaragua, 26 de octubre de 2003, pag. 2, http://www.elnuevodiario.com.ni/archivo/2003/octubre/
(12) LARA, R.: "Nemagonicidas en EU", en Nuevo Diario, Managua, Nicaragua, 8
de enero de 2004, página 5, http://www.elnuevodiario.com.ni/archivo/2004 y
SILVA, J.A.: "Acusan de "capos" a víctimas de nemagón", en La Prensa,
Managua, Nicaragua, 29 de enero de 2004 http://www.laprensa.com.ni/archivo/2004/enero
(13) Asociación de Trabajadores y Ex-trabajadores Bananeros Demandantes del
Nemagón - Fumazone (ASOTRAEXDAN). Es un grupo de afectados Nicaragüenses.
(14) Estos abogados representaron anteriormente a ASOTRAEXDAN. Por diversos
motivos acaban separándose.
(15) AGUIRRE, S.: "Denuncian a bufetes jurídicos", en Nuevo Diario, Managua,
Nicaragua, 28 de agosto de 2003, página 14, http://www.elnuevodiario.com.ni/archivo/2003/agosto/
(16) TORREZ, J.: "Exbananeros logran acuerdo en el Raizón", en Nuevo Diario,
Managua, Nicaragua, 21 de marzo de 2004, en http://www.elnuevodiario.com.ni/
(17) SILVA, J.A.: "Dole propone arreglo en caso del nemagón", en La Prensa,
Managua, Nicaragua, 29n de marzo de 2005, en http://www.laprensa.com.ni/archivo/2005/marzo/
(18)http://www.unog.ch
(19) Visitas efectuadas desde 2001-2004.
(20) Presidente de Asociación de Trabajadores y Ex-trabajadores Bananeros
Demandantes del Nemagón - Fumazone (ASOTRAEXDAN), Chinandega-Nicaragua.
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