Políticos, empresarios y
policías: los más corruptos
Los medios de comunicación comparten con los políticos, con los empresarios
y policía el dudoso honor de ser los sectores en que los ciudadanos aprecian
mayor grado de corrupción. Cacerolazo en Buenos Aires. Foto: Archivo.
@DIN, 8 de
diciembre de 2006 - Los partidos políticos, los gobiernos, los
empresarios y los policías son a juicio de los ciudadanos los sectores
sociales más corruptos del mundo, según el Barómetro Global de la corrupción
2006, presentado ayer por Transparencia Internacional (TI). Acompañan a
estos sectores, cada vez en mayor cantidad de países, los periodistas de
medios de comunicación tradicionales, diarios y TV.
“El informe es una alerta para los gobiernos que aún no han hecho de la
lucha contra la corrupción una prioridad máxima”, declaró Huguette Labelle,
presidenta de TI.
El informe, difundido con motivo de que mañana, 9 de diciembre, es el Día
Internacional contra la Corrupción, recoge la percepción que tiene el
ciudadano sobre esa práctica, mientras que el Índice sobre la corrupción
publicado por esa organización no gubernamental en noviembre se basa en la
opinión de expertos.
Según el Barómetro, fruto de una encuesta de Gallup Internacional, la
Policía, pese a ocupar el cuarto lugar en la percepción de entidades
corruptas por parte del ciudadano, es la institución donde más se practica
el pago de sobornos.
En el mundo, sólo hay tres instituciones que registran un resultado
positivo, las entidades religiosas (2.8 por ciento), las organizaciones no
gubernamentales (2.9 por ciento) y las oficinas de registro (2.9 por
ciento).
En su resolución 58/4 del 31 de octubre de 2003, la Asamblea General
proclamó el 9 de diciembre Día Internacional contra la Corrupción. Esta
decisión se tomó con la finalidad de aumentar la sensibilización respecto de
la corrupción, así como del papel que puede desempeñar la Convención de las
Naciones Unidas contra la Corrupción para combatirla y prevenirla.
La Asamblea instó a todos los Estados y a las organizaciones regionales de
integración económica competentes a que firmen y ratifiquen lo antes posible
la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.
Políticos, los más corruptos
La opinión pública considera a los partidos políticos y a los parlamentos
como las instituciones más corruptas del mundo, según la encuesta de
Transparencia Internacional.
En una escala de uno a cinco en orden creciente de percepción de corrupción,
los casi 60 mil consultados, de 62 países, otorgan una calificación de
cuatro a los partidos políticos y 3.7 a los parlamentos y asambleas
legislativas.
El sector privado de los negocios (3.6) y la Policía y el sistema legal y
judicial (3.5) se ubican a continuación, según la encuesta del instituto de
sondeos Gallup.
En América Latina la tendencia es la misma que a nivel mundial, aunque
acentuada y con algunas diferencias.
Los latinoamericanos otorgan 4.2 a los partidos políticos y a la Policía y
4.1 a los parlamentos.
El 69 por ciento de consultados cree que la acción gubernamental contra la
corrupción es ineficaz, con 15 por ciento para, el cual su gobierno incluso
la fomenta (23 por ciento para América Latina).
“Los resultados coinciden con datos presentados en los barómetros del 2005 y
2004. “La falta de acción es decepcionante”, concluye el informe.
Fomentada por gobiernos
Los gobiernos no hacen lo suficiente contra la corrupción, e incluso uno de
cada cuatro latinoamericanos piensa que la fomentan, según el sondeo de
Transparencia Internacional.
El 23 por ciento de los latinoamericanos piensa que su gobierno fomenta ese
flagelo, y una de cada tres personas tuvieron algún contacto con la Policía
para pagar sobornos.
A nivel detallado por países, los mexicanos y los paraguayos son quienes más
desconfían de su gobierno, ya que el 43 y el 40 por ciento, respectivamente,
creen que alienta la corrupción.
En cuanto al pago de sobornos, el 28 por ciento de los mexicanos y
bolivianos, el 26 por ciento de los paraguayos, el 23 por ciento de los
dominicanos y el 21 por ciento de peruanos y venezolanos admitieron que en
los últimos 12 meses una persona de su familia recurrió a esa práctica, en
particular con la Policía.
Policía primero, en México
México, junto con Bolivia, encabeza la lista de naciones latinoamericanas
que recurren a prácticas corruptas, publica hoy El Financiero.
México y Bolivia encabezan la lista de países latinoamericanos en los que un
alto porcentaje de sus ciudadanos admiten haber pagado sobornos a la policía
en el último año, reveló hoy la encuesta divulgada en Bruselas.
Un 28 por ciento de los mexicanos y los bolivianos, según la organización
Transparencia Internacional (TI), recurrieron a esa práctica en el último
año, seguidos por Paraguay (26 por ciento), República Dominicana (23), y
Perú y Venezuela (21 por ciento).
Un poco más alejados se encuentran Panamá (ocho por ciento), Chile y
Colombia (siete) y Argentina con el seis por ciento.
Al presentar su Barómetro Global de la Corrupción 2006, con motivo del Día
Mundial contra la Corrupción el próximo 9 de diciembre, TI destacó que dos
de cada tres latinoamericanos que tuvieron contacto con la policía debieron
pagar algún soborno.
El estudio se realizó en 62 países del mundo en los cuales se entrevistó a
un total de 59 mil 661 personas.
Para Transparencia Internacional, Latinoamérica y Africa son las regiones
del mundo que más pagaron sobornos a la policía, respecto de otras regiones
en el mundo.
En términos generales se trata del sector que más recibe sobornos en el
mundo, lo que es especialmente preocupante si se relaciona con la corrupción
en procesos relacionados con la aplicación de las leyes.
Transparencia Internacional aseguró que "el pago de sobornos en los países
pobres y en transición supone un importante impedimento para el desarrollo
humano y para el crecimiento económico".
La incidencia se reporta casi nula en países como Estados Unidos o el
conjunto de países de la Unión Europea, donde los porcentajes no pasan el
dos por ciento de los entrevistados.
No obstante, los ciudadanos de esos países viven con mayor preocupación
sobre la corrupción, en concreto la relacionada a las contrataciones
públicas o en el financiamiento de partidos políticos, y en los efectos
denigrantes de la misma sobre sus sociedades.
Corrupción en España
La corrupción ha calado en el inconsciente colectivo de los españoles, según
indica hoy Nuria Salobral en un artículo publicado por el periódico Cinco
Días. Los escándalos urbanísticos e inmobiliarios se suceden mientras muchos
consideran que hasta el momento sólo ha asomado la punta del iceberg. En
concreto, el 60% de los españoles cree que el Gobierno no hace lo suficiente
para luchar contra la corrupción, al tiempo que ha empeorado en el último
año la percepción que se tiene de la clase política, empresarial y de los
medios de comunicación.
Estas son algunas de las conclusiones del Barómetro Global 2006 de la
Corrupción, elaborado por la ONG Transparencia Internacional, y que analiza
las impresiones que tienen los ciudadanos de la magnitud con que la
corrupción se ha instalado en las sociedades de todo el mundo. Los datos
correspondientes a España han sido recabados por la agencia Sigma 2 en una
encuesta realizada el pasado mes de agosto entre 1.000 ciudadanos,
repartidos por la geografía española y de distinto nivel de renta.
La encuesta refleja que el 36% considera insuficiente la lucha del Gobierno
de José Luis Rodríguez Zapatero contra la corrupción, a lo que se añade otro
13% que cree que no se aborda siquiera esa lucha y otro 10% de encuestados
que opina que el Gobierno no sólo no combate la corrupción sino que incluso
la fomenta. Por el contrario, el 18% califica de muy eficaz la tarea del
Gobierno, con diferencia el porcentaje más generoso de los países de Europa
Occidental.
De media, apenas el 4% de los europeos occidentales alaba la labor
anticorrupción de sus gobiernos como muy eficaz, mientras que el 70% la
considera en conjunto ineficiente o muy negativa. El grado de exigencia de
los europeos con sus respectivos gobiernos es por tanto mayor que el de los
españoles y es paradigmático el caso de Noruega, uno de los países menos
corruptos del mundo, donde sólo el 1% de la población cree muy eficiente la
lucha de su gobierno contra la corrupción.
Educación, sanidad y las organizaciones no gubernamentales son los sectores
más a salvo de la corrupción.
Lagunas legales
Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional en España, advierte
que 'debería haber un pacto de Estado contra la corrupción' y recuerda que
España es uno de los pocos países europeos, junto con Grecia, Italia, que
aún no ha elaborado una ley de acceso a la información que, por ejemplo,
haga transparente para cualquier ciudadano la información relativa a los
convenios urbanísticos de los ayuntamientos.
Los ciudadanos españoles comparten con sus vecinos europeos la inquietud por
el grado de corrupción de sus políticos, el sector que consideran más
contaminado. A la pregunta de en qué medida creen que la corrupción afecta a
los partidos políticos, la respuesta de los españoles se sitúa en 3,9
puntos, en un baremo que va de 1 a 5. El suspenso es evidente también para
el sector privado y de los negocios y para los medios de comunicación. La
precepción que tienen los ciudadanos de políticos, empresarios y periodistas
incluso ha empeorado respecto al año anterior. Por el contrario, los
sectores que los españoles ven más a salvo de la corrupción son la
educación, la sanidad y las ONG.
A nivel mundial, la encuesta revela que la corrupción es generalizada en
África y América Latina, en especial entre la policía. Además, los sobornos
son moneda de cambio común para acceder a servicios elementales. En América
Latina se llegan a pagar más de 450 euros por recibir asistencia médica.
El discutido papel de la prensa
Los medios de comunicación comparten con los políticos y con los empresarios
el dudoso honor de ser los sectores en que los españoles aprecian mayor
grado de corrupción. En un baremo del 1 al 5, el nivel de contaminación de
la prensa alcanza los 3,4 puntos, frente a los 3,1 puntos del año pasado. Un
nivel parecido a los 3,7 puntos que la encuesta encargada por Transparencia
Internacional concede al sector privado y a los 3,9 puntos de la clase
política, ambos sectores también con peor imagen entre los españoles que el
año anterior.
'Los medios de comunicación están muy sesgados políticamente', reconoce
Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional. Y este sesgo es el
que en ocasiones permite que la corrupción se expanda entre los principales
círculos de poder, el político y el empresarial. Lizcano advierte sin
embargo de la importancia que los medios de comunicación tienen también para
la denuncia de los escándalos de corrupción y hace hincapié en la necesidad
de crear un marco legal que proteja a los denunciantes de tales escándalos y
facilite el acceso a las fuentes de información.
El grado de satisfacción del conjunto de los europeos con la prensa es
ligeramente mejor al de los españoles, aunque con notables excepciones como
la británica, donde la puntuación para los medios de comunicación es
idéntica a la de España. En EE UU, los ciudadanos perciben mayor grado de
corrupción en los medios, de 3,6 puntos, una décima más que de lo que se
concede a la prensa rusa.
Panamá
En tanto Santiago Fascetto, de La Prensa, dice que la seguridad jurídica,
vital para la llegada de inversiones extranjeras, se encamina hacia un
terreno pantanoso en Panamá. Por segundo año consecutivo, el sector político
recibió una mala nota en materia de corrupción.
Según los resultados del Barómetro Global de la Corrupción 2006, que publicó
ayer Transparencia Internacional (TI), la ciudadanía percibió a los partidos
políticos y a la Asamblea Nacional como las instituciones más corruptas de
Panamá.
El índice, que califica con un uno a las instituciones menos corruptas y con
un cinco a las peores, otorgó a los partidos políticos locales un 4.3, igual
cifra que obtuvo la Asamblea Nacional.
Y el panorama no es alentador: para el 74% de los panameños, el gobierno del
presidente Martín Torrijos no trabaja lo suficiente para terminar con el
flagelo, según la encuesta.
En cambio, gozan de una mejor percepción de la gente las entidades
religiosas (2.1), los servicios médicos (2.8) y los medios de comunicación
(2.9). El sector empresarial, por su parte, tiene una imagen regular (3.4).
El dato no es menor: la ampliación del Canal de Panamá traerá al país una
catarata de inversiones extranjeras, que deberán lidiar con el sector
gubernamental.
La encuesta fue realizada por Gallup Internacional en 69 países y abarcó a
60 mil personas. En el caso de Panamá, la medición se realizó entre julio y
agosto.
Este es el tercer informe sobre transparencia en el que Panamá sale mal
parado: 48 horas atrás, otro estudio sobre corrupción de Gallup ubicó al
país en la última posición entre los países de la región.
A principios de noviembre pasado, en tanto, TI informó que la percepción de
corrupción en el país era "generalizada".
"La corrupción se ha infiltrado en la vida pública y se ha acomodado en
ella", señaló Robin Hodess, directora de Política e Investigación de TI.
Corruptos argentinos
Las entidades religiosas, las organizaciones no gubernamentales y las
oficinas de registro y permisos son las únicas que registran un resultado
positivo, dice hoy el diario La Gaceta, de Tucumán.
La directora ejecutiva de Poder Ciudadano, Laura Alonso, consideró que en la
Argentina los individuos perciben la corrupción en las diversas
instituciones de la vida social y política. “Pero -remarcó- no hay un
reconocimiento de la corrupción como un problema propio sino de los otros,
generalmente los políticos”.
Para los argentinos, los partidos políticos integran la institución más
corrupta de la sociedad, seguidos por las legislaturas, la Policía y la
Justicia. Así lo reveló un informe de Transparencia Internacional sobre el
Barómetro Global de la Corrupción 2006, que se publicó ayer, en el cual se
destaca que la mayoría de los argentinos cree, además, que el Gobierno no
adopta las medidas correctas para luchar contra los sobornos y el tráfico de
influencias.
La encuesta, que en nuestro país fue difundida por Poder Ciudadano, indica
que, a nivel global, sólo hay tres instituciones que registran un resultado
positivo: entidades religiosas, organizaciones no gubernamentales y oficinas
de registro y permisos, a pesar de que ninguna de las tres se sitúa en una
posición sólida.
Al cumplirse mañana el “Día Internacional Contra la Corrupción”, la
presidenta de Transparencia Internacional, Huguette Labelle, sostuvo que
esta encuesta -de la que participaron unas 60.000 personas de 62 países-
indica que la corrupción tiene repercusiones espectaculares sobre la vida de
las personas. “Resulta imposible ignorarla”, remarcó.
Añadió que el informe una vez más refleja la desconfianza del público en los
sistemas políticos y de justicia nacionales, con los partidos políticos, los
parlamentos, la Policía y el Poder Judicial.
Para el caso argentino, los partidos políticos son la institución percibida
como más corrupta por la población, con un puntaje de 4,4 (en una escala de
1 para las instituciones libres de corrupción y 5 para las más corruptas).
Esta cifra es superior al promedio global, y sólo es superada por Paraguay,
con 4,6, y Taiwan, 4,5.
En Asia (4), en Europa (3,7) y en América Latina (4,2), los partidos
políticos también son las instituciones percibidas como más corruptas, pero
en Africa ese lugar lo ocupa la Policía (4,6) y en Europa oriental, el
sistema judicial (4,1) y los servicios de salud (4,1).
Laura Alonso, directora ejecutiva de Poder Ciudadano, opinó que para los
partidos políticos se presenta una oportunidad inestimable: “son
instituciones del siglo XIX que deben reinventarse y resignificarse en el
siglo XXI, implementando claras acciones”. Sólo el 2% de los encuestados en
la Argentina cree que la lucha del Gobierno contra la corrupción es “muy
efectiva”, el 36% la considera “no efectiva”, y el 24% dice que directamente
“no hay lucha contra la corrupción”.
Un dato llamativo del estudio es que sólo el 6% de los encuestados admite
haber pagado un soborno en los últimos 12 meses, muy similar a los valores
de los países más desarrollados.
La directora de Poder Ciudadano opinó: “es necesario que todos reflexionemos
y asumamos nuestras responsabilidades como ciudadanos y ciudadanas”. “Si la
clase dirigente es percibida como corrupta, nadie puede negar que esos
dirigentes sean parte de esta sociedad”, indicó Alonso.
Información relacionada Día Internacional Anticorrupción
(9 de Diciembre) El Día Internacional Anticorrupción cuestiona que la corrupción sea
inevitable
“¡Piénsalo bien!”: Spot de Transparency International
Establecido en 2004 por el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi
Annan, el Día Internacional Anticorrupción reconoce el liderazgo global que
había estado presente en Mérida, donde 95 países decidieron dar un paso más
en acabar con la corrupción y firmaron la Convención. Desde entonces, se les
han sumado 42 signatarios, siendo un total de 137.
La Convención entró en vigor el 14 de diciembre de 2005, 90 días después de
haberse depositado las 30 ratificaciones necesarias. Aquellas naciones que
la han ratificado se benefician de las disposiciones de la Convención sobre
la asistencia para repatriar bienes robados por dictadores u otros
funcionarios públicos, la prevención del lavado del dinero, la prosecución
de empresas extranjeras corruptas e individuos corruptos, la prohibición del
soborno a funcionarios públicos, y la mejora de las normas contables y de
auditoría en el sector privado.
“Resulta esencial contar con un liderazgo más fuerte si queremos combatir la
corrupción”, dijo Huguette Labelle, Presidente de Transparency
International, mientras el mundo festejará mañana, 9 de diciembre, el Día
Internacional Anticorrupción, dos años después de la histórica firma de la
Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción en Mérida, México.
“La firma de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción
(CNUCC) fue una demostración del impacto de contar con un liderazgo
visionario para realizar un cambio histórico para mejor,” dijo Labelle. “Los
líderes deben continuar con ese espíritu para asegurar que todas las
naciones firmantes, ratifiquen la Convención y adopten los mecanismos de
monitoreo necesarios para darle fuerza real.”
“La auto complacencia es la mejor amiga de la corrupción,” dijo David
Nussbaum, Director Ejecutivo de Transparency International. “Firmar el
documento y salir en la foto no es suficiente. Los líderes deben ahora
completar el proceso y centrarse en su implementación.”
Los países deben traducir las disposiciones de la Convención en acciones. En
la conferencia de seguimiento, a llevarse a cabo a fines de 2006, en la que
participarán los países signatarios, se debe acordar un sistema efectivo y
explícito para monitorear la implementación de la Convención. Se debe llegar
a un acuerdo sobre los recursos y asistencia técnica necesarios para
asegurar que los países en desarrollo la puedan aplicar efectivamente. La
experiencia con otras convenciones anticorrupción muestra que sin un
mecanismo de control riguroso, la Convención de la ONU no logrará alterar
los niveles de corrupción.
Día Anticorrupción
Alrededor del mundo la gente saldrá a la calle el 9 de diciembre para decir
“no” a los políticos corruptos, a las empresas deshonestas y a la práctica
descarada de tráfico de influencias. El Día Internacional Anticorrupción
reconoce el impacto devastador de la corrupción en la vida de millones de
personas en todo el mundo y hace honor a los actos de individuos que están
construyendo los cimientos del cambio. En países ricos y pobres, y en todas
las regiones y formas de vida, distintas organizaciones e individuos se unen
en una causa común: obligar al mundo a actuar contra el flagelo de la
corrupción.
El Día Internacional Anticorrupción también es un día en el que los líderes
del Grupo de los 8 (G-8) deben informar públicamente sobre el progreso
realizado en el cumplimiento de los objetivos anticorrupción establecidos en
la Cumbre de Gleneagles, Escocia, hace seis meses. El G-8 se comprometió a
ratificar prontamente la Convención de la ONU, y sólo Francia ha cumplido
con este proceso hasta el momento.
Transparency International lanzó un spot televisivo global llamado
“¡Piénsalo bien!” (ver arriba). Bajo el lema, “¿Piensas que no puedes hacer
nada? Piénsalo bien.”, el aviso desafía la visión asentada de que la
corrupción es inevitable y no puede ser combatida. También actúa como
recordatorio de que la corrupción tiene víctimas.
Como muestra el Barómetro Global de la Corrupción 2005, publicado hoy por
Transparency International, aquellos que menos pueden permitirse los
sobornos –los pobres– se ven a menudo obligados a pagar por servicios
básicos a los que tienen derecho.
Lanzado en 65 países, en inglés, francés, castellano, chino y árabe, el spot
alimenta la esperanza de millones de personas cuyas vidas se han visto
afectadas por la codicia y la corrupción.