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@DIN, 16 de
enero de 2007 - La inusitada suba en el precio de la tortilla está desatando
una profunda crisis social en todo México. La tortilla es un alimento
esencial en la dieta mexicana, y la determinación del gobierno de aumentar
el precio del maíz ha precipitado un efecto dominó altamente perjudicial
para la economía social mexicana, particularmente descargada sobre los más
pobres. El consumo diario de tortillas en México es de aproximadamente 300
millones. Para satisfacer una demanda de esta magnitud, existen máquinas que
las elaboran en grandes cantidades. Pero en muchas partes del país,
especialmente en zonas rurales, hacer las tortillas es el deber cotidiano de
las mujeres. Comités Ciudadanos en Resistencia convocaron a una “marcha por
la defensa de la tortilla” para hoy martes 16 de enero, en la que se
demandará la renuncia del titular de Economía, por su ineficacia para frenar
la escalada de precios en los básicos.
La siguiente decisión, de importar maíz estadounidense, ha despertado
también alarma, debido al riesgo de infiltración de transgénicos que ello
implica. Organizaciones ambientalistas señalaron que la propuesta del
gobierno mexicano de aumentar las importaciones de maíz de Estados Unidos en
450 mil toneladas adicionales para paliar el aumento en el precio de la
tortilla, no resolverá las causas del incremento del precio del maíz.
“Es inaceptable que el gobierno pretenda forzarnos a comer maíz transgénico
sin tomar en cuenta el riesgo que implica”, afirmaron. Ante el incremento
especulativo en el precio de la tortilla, organizaciones ecologistas
sostuvieron que las medidas adoptadas para combatir ese problema, son hasta
ahora inadecuadas, ya que abren las puertas de la contaminación transgénica
y aumentan el peligro de consumir maíz de mala calidad.
Por el contrario, sólo incrementará las posibilidades de contaminación
transgénica del maíz mexicano, y “nos forzará a consumir un maíz riesgoso y
de mala calidad”, dijo Areli Carreón, una de las responsables de la campaña
de transgénicos de Greenpeace en México.
En conferencia de prensa, Carreón explicó que el aumento en el precio del
maíz se debe a múltiples factores: el alza en la demanda del maíz en Estados
Unidos para producir etanol; el control y especulación de precios que
ejercen corporaciones nacionales, como Maseca, e transnacionales, como
Cargill y la National Corn Growers Asocciation, de Estados Unidos, entre
otros; las inadecuadas políticas del gobierno mexicano que han generado una
dependencia del país hacia las importaciones de alimentos; la desaparición
de Conasupo; la falta de apoyo a los productores de maíz, y la falta de
precios de garantía, entre otros.
En este sentido, advirtió que aumentar la dependencia de México a las
importaciones de maíz, base de la alimentación de los mexicanos, “es la
forma más segura de ceder nuestra seguridad y soberanía alimentarias y
nuestra autonomía política y económica a Estados Unidos”.
También dijo: "lo que el gobierno federal tiene que hacer frente al
escandaloso aumento del precio del maíz es ir a las causas de fondo; es
decir, fomentar y defender la producción nacional de maíz blanco, para
asegurar que contemos con suficiente grano de alta calidad, no transgénico y
a precios accesibles, además de crear oportunidades de empleo e ingresos en
las zonas rurales”.
Añadió que se debería evitar el control monopólico del grano, que ahora está
en manos de empresas como Maseca, Cargill y los supermercados, “cuyo fin es
el lucro y no el bienestar popular”.
Los ecologistas explicaron que en Estados Unidos sólo se cultivan cada año
2.5 millones de toneladas de maíz blanco, que consumen los mexicanos. El
resto de la producción de ese país, 285 millones de toneladas de grano al
año, corresponden al maíz amarillo, el cual tiene más de 1,500 usos
industriales, entre los que destacan el forraje animal, la fabricación de
derivados para la industria alimenticia, de plásticos y, recientemente, de
etanol.
Señalaron que los productores estadounidenses llaman al maíz “cash crop”,
pues su producción está altamente subsidiada por su gobierno y su venta está
asegurada, por lo que prácticamente siembran dinero en efectivo.
Además, dijeron, de ser de un tipo de grano que, en México, se usa para
alimentar animales y no para hacer tortillas, más de la mitad de todo el
maíz norteamericano es transgénico.
De acuerdo con cifras de la National Corn Growers Association de Estados
Unidos, el 52 por ciento de toda su producción de maíz ha sido modificada
genéticamente, se indicó.
“Es preciso recordar que los estudios tomados como válidos en México para
permitir el consumo humano de maíz transgénico, han sido elaborados para el
consumo de los estadunidenses, que es totalmente distinto al de los
mexicanos. Nuestros vecinos sólo comen maíz indirectamente (al consumir
carne de animales alimentados con este grano) o con una alta
industrialización (aceite, harinas y otros derivados). Los mexicanos, en
cambio, comemos maíz directamente todos los días no sólo como tortillas,
sino preparado en más de 300 formas”, afirmó.
Se advirtió que los efectos de mediano y largo plazo que puede haber en los
consumidores por comer diariamente maíz transgénico, son desconocidos, y no
hay ningún estudio en curso para valorarlos; por lo que los riesgos para la
población no se pueden prever.
Se importarán 650 mil toneladas de maíz de EEUU
El área económica del gobierno de Felipe Calderón buscará atenuar el "severo
golpe de los especuladores", según afirman, con la importación de maíz para
"equilibrar el mercado". Esto parece contradictorio ya que las propias
autoridades federales elevaron el precio del maíz y, por ende, el del kilo
de la tortilla que esta semana llegó a cotizarse hasta en 15 pesos en
distintas regiones del país. El repentinamente elevado precio de la
tortilla, por lo pronto, ya desencadenó alzas en otros productos básicos.
En conferencia de prensa, el secretario de Economía dio a conocer una serie
de medidas orientadas a bajar el precio de la tortilla que, entre otros
puntos, incluye la importación de 450 mil toneladas de maíz libres de
arancel procedentes de Estados Unidos.
Comentó que también se importarán otras 200 mil toneladas de maíz blanco y
amarillo, en las mismas condiciones arancelarias. Según Sojo, 50 mil
toneladas irán a parar a Diconsa y el resto a la industria harinera o
nixtamalera que destine su producción a la tortilla.
Con ello, dijo, esperan regular el abasto de maíz en el mercado nacional y,
consecuentemente, frenar el alza en el precio de la tortilla.
"Vamos a vigilarlo todos los días para ver cómo evoluciona el precio,
estaremos viendo las señales para evaluarlo día con día", comentó.
El funcionario federal anunció que de manera complementaria se vigilarán los
puntos de venta y "castigará a quienes cometan abusos".
Sojo difirió del gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, quien ayer
aseguró que el alza de la tortilla tenía su origen en la especulación. El
titular de la secretaría de Economía atribuyó el alza a la presión de los
“mercados internacionales”.
Dijo: "Enfrentamos de manera conjunta este problema que tiene su origen en
los mercados internacionales."
La directora del Consejo Empresarial de la Industria del Maíz, Greta
Villaseñor, fue menos optimista que Sojo. Comentó que a pesar de las medidas
dispuestas, pasarán varias semanas antes de que el mercado vuelva a la
calma.
Anticipó también que precio del kilo de tortilla difícilmente volverá al
precio que tenía antes del alza. Calculó que después de la crisis costará
cerca de 7 pesos el kilo.
Por el pronto, el jefe de Gobierno de la ciudad, Marcelo Ebrard, anunció que
el próximo lunes dará a conocer un paquete de acciones para contrarrestar el
incremento en el precio de la tortilla, al menos en la Ciudad de México.
La idea es repetir el esquema de la leche Liconsa: el GDF entregó vales a
los beneficiarios para compensar el aumento de un peso en el precio de la
leche.
Empresarios molineros anticipan más aumentos en tortilla y pan
El presidente de la Cámara de la Industria del Molino y Trigo, José Luis
Fuente Pochat, advirtió que de concretarse la reducción del tonelaje al
autotransporte de carga en más de 15 toneladas, como lo propuso el
secretario de Comunicaciones, Luis Téllez, se generará un aumento más, de
entre 10 y 11%, en los productos básicos como el pan y la tortilla.
Fuente Pochat señaló que la medida que pretende poner en marcha el
secretario de Comunicaciones, sólo generará una escalada inflacionaria que
nulificará cualquier intento de control emprendido por el gobierno de Felipe
Calderón.
Explicó que si disminuye la capacidad de carga de los camiones,
necesariamente tendrá que aumentar el precio de los graneles agrícolas,
porque el costo del movimiento se verá impactado por la contratación de un
mayor número de fletes y de combustible que tendrá como consecuencia
aumentos significativos en los costos de distribución.
Agregó que la medida propiciará que disminuya la capacidad del
autotransporte en 30%, por lo que se tendrán que utilizar más insumos y
flotas de camiones para mover los mismos productos. El resultado, advirtió,
será un aumento de entre el 10 y el 11% en el precio de los productos
básicos, como la tortilla, el pan y las harina, entre otros.
Anualmente se mueven en el país unos 40 millones de toneladas de graneles
agrícolas, de las cuales, cerca del 50% es maíz, por ello, insistió Fuente
Pochat, si se reduce la capacidad de carga se nulificarán los precios de
garantía e iniciará una escalada inflacionaria.
Dijo que en este caso, los mil 500 millones de pesos que pretende ahorrar el
gobierno en el “costo país”, sólo beneficiará al presupuesto de la SCT, pero
afectará “incuantificablemente (sic) con miles de millones de pesos mas a
los mexicanos y su canasta de consumo básico”.
Fuente Pochat aseguró que las percepciones de Luis Téllez para reducir el
tonelaje del autotransporte de carga se basan en informaciones de hace
varios sexenios y no están actualizadas por la dirección de Autotransporte
Federal.
Preocupa a Iglesia que tortilla "no llegue a los hogares”
“Las más recientes administraciones federal y estatales han olvidado a la
población rural, la del campo; hubo una caída de las actividades agrícolas y
ahorita estamos sintiendo los estragos. Nos preocupa que no llegue la
tortilla a los hogares”, subrayó este día Rogelio Cabrera López, desde ayer
titular de la arquidiócesis de Chiapas.
En el marco de una conferencia para dar a conocer los pormenores de la nuevo
arquidiócesis con sede en Tuxtla --que agrupará a la diócesis de Tapachula y
San Cristóbal de las Casas--, obispos de la entidad, Oaxaca, Guerrero y
Guatemala impugnaron las políticas migratorias impuestas por el gobierno
estadunidense, pero aún más la falta de apoyo del gobierno mexicano al campo
mexicano; por ello, uno de los retos de la Iglesia es contribuir a la
erradicación de la pobreza y la marginación, factores detrás del incremento
de la migración.
Antes de la ceremonia que presidió el nuncio apostólico Giuseppe Bertello,
los obispos de Chiapas, Oaxaca y Guatemala hicieron un análisis de la
situación social de esta región del sureste mexicano y parte de
Centroamérica:
“Lo que nos une es la problemática de la pobreza, de la migración, de las
familias que se están desmembrando por estos motivos”, valoró el obispo
Felipe Arizmendi.
“Revertir la problemática de la pobreza y la migración que viene asociada,
priorizar la pastoral social de la Iglesia católica”, expuso Rogelio
Cabrera, nuevo arzobispo de Chiapas.
En su oportunidad, Leopoldo González, obispo de Tapachula, comentó que el
compromiso de la Iglesia en las tres entidades más pobres del país es “dar
dinamismo y respuesta puntual a estas problemáticas que conllevan también
una fuerte tensión política y retos que se deben resolver desde el
Evangelio.
El representante de Guatemala, Álvaro Ramatzini, señaló que la nación
centroamericana padece exactamente los mismos problemas de pobreza y
marginación del sureste de México, “y por ello nos indigna, a la Iglesia
católica, la actitud del gobierno de Estados Unidos, que está deportando a
miles de migrantes.
“La migración no se va a detener con estas medidas, la razón de la migración
es la pobreza, y si no se frena la pobreza, no va a haber muro que detenga a
los migrantes“, refirió el guatemalteco.
“Sin embargo, la pobreza crece y crece cada día, los sectores vulnerables
luchan cada vez más por sobrevivir, sin que su perspectiva de vida mejore”,
señaló Oscar Campos, de Oaxaca.
“Los obispos vamos a reflexionar sobre la radicalidad del Evangelio, vamos a
ver qué le podemos ofrecer a estos sectores vulnerables, nuestro aporte para
combatirla (a la pobreza) debe ser desde la doctrina social de la Iglesia”,
añadió Ramatzini.
A la ceremonia de ejecución de la bula pontificia asistió el nuncio
apostólico, los obispos de esta entidad, Felipe Arizmendi, Enrique Díaz y
Leopoldo González; de Oaxaca, Oscar Campos Contreras; el arzobispo de
Acapulco, Guerrero, Felipe Aguirre Franco; y el presidente de la Conferencia
Episcopal de Guatemala, Álvaro Ramacini.
El papa Benedicto XVI aceptó, el 25 de noviembre anterior, la propuesta que
le hicieron los obispos del México: crear cuatro nuevas provincias
eclesiásticas, una en Baja California, Bajío, Hidalgo y Chiapas, que se
sumarán a las 14 existentes.
“El Papa también aceptó, sin cambio alguno, la propuesta que, en votación
secreta, se hizo para las nuevas sedes arzobispales: Tijuana, León,
Tulancingo y Tuxtla Gutiérrez”, recordó Arizmendi Esquivel, obispo de San
Cristóbal.
Y es que Arizmendi no pudo ocultar su tristeza por la decisión del Papa:
“Presenté varias razones para que San Cristóbal de las Casas fuera declarada
arquidiócesis, no tanto por ostentar un título personal, sino por el
reconocimiento que nuestra Iglesia local se merece. Sin embargo, soy
consciente de nuestras limitaciones y de las dudas que persisten sobre
nuestro proceso, dentro y fuera del país”.
En su oportunidad, Giuseppe Bertello se limitó a comentar sobre su partida
de México. Dijo que se va triste, que este es un momento muy conmovedor, por
lo que exhortó a los mexicanos a “caminar de la mano de Jesucristo”.
Cacerolazos en el DF ante escalada de precios
A punta de cacerolazos, grupos de mujeres exigieron al secretario de
Economía, Eduardo Sojo, y a legisladores federales, intervengan para evitar
la escalada de precios de diversos productos de la canasta básica.
Mientras tanto, legisladores de PRD y miembros de la Liga de Comités
Ciudadanos en Resistencia convocaron a una “marcha por la defensa de la
tortilla” para hoy martes 16 de enero, en la que se demandará la renuncia
del titular de Economía, por su ineficacia para frenar la escalada de
precios en los básicos.
En una primera movilización, un numeroso grupo de mujeres protestaron frente
al Palacio Legislativo de San Lázaro, y en otra acción, más de un centenar
se concentró ante la sede de la Secretaría de Economía (SE).
Los manifestantes, entre ellos amas de casa, simpatizantes del Partido de la
Revolución Democrática (PRD) e integrantes de la Alianza de Tranviarios,
condenaron frente a oficinas de la SE la reciente escalada de precios en
productos de la canasta básica, como la tortilla, el huevo y la carne de
pollo.
Reportes de mercados indicaron que la tortilla se vendió desde ocho y hasta
quince pesos el kilo, en tanto el kilogramo de huevo registró un incremento
de un peso y el del pollo aumentó seis pesos el kilogramo respecto de lo que
costaban antes de la reciente “crisis del maíz”.
Los manifestantes arribaron poco antes del mediodía al edificio de la SE
ubicado en Adolfo Reyes 30, esquina con Patriotismo, en la colonia Condesa,
sin que causaran conflictos vehiculares. Sin embargo, el edificio federal
fue inmediatamente rodeado por unos 200 granaderos, mientras decenas de
elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP) se mantuvieron a la
expectativa a bordo de sus vehículos.
Industriales importarán maíz
Mientras los industriales, después de advertir riesgos de brotes de
violencia por el alza en productos básicos, en voz del presidente de la
Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Ismael Plascencia Núñez,
anunciaron que los tortilleros del país importarán maíz vía “empresas
integradoras”, a fin de frenar la especulación del producto.
Según Plascencia, con la intervención de las “empresas integradoras” se reducirían los precios hasta en 30%.
Después de una reunión con el titular de la Secretaría de Economía, el
dirigente de los industriales subrayó que el alza en el precio de las
tortillas "no es culpa de los productores agrícolas, sino de los
especuladores".
Aclaró que la creación de empresas integradoras es un proyecto que no se
logrará "de la noche a la mañana", porque la mayoría de los tortilleros son
pequeños negocios; "eso se dará en uno o dos meses, hay que ver quiénes la
conformarán, conseguir el financiamiento. Aún no sabemos cuantas empresas
serán, pero los mismos tortilleros las integrarán".
Aunque adelantó que el titular de Economía vio con buenos ojos la propuesta,
reconoció que no hubo un compromiso con el secretario Sojo en torno a las
empresas integradoras, pero enfatizó que el planteamiento es un primer
acercamiento, "la semilla ya se sembró".
Cabe destacar que este día El Economista destacó en su portada que la
Sagarpa, en el último tramo de la administración foxista, subsidió la
exportación de maíz. El diario especializado sostuvo que el gobierno
federal, pese al evidente desabasto del grano, vendió cerca de 125 mil
toneladas a diversas naciones.
Asegura que apenas el año pasado, “México autorizó y subsidió exportaciones
de maíz blanco, donde hoy existe desabasto, por el equivalente de 125 mil
toneladas, en operaciones que corrieron a cargo de la Secretaría de
Agricultura y de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria
(Acerca), autorizados por la Secretaría de Economía.
“Los permisos autorizados hablan de un monto mayor, de 250 mil toneladas; el
subsidio implicó un costo de 50 millones de pesos, que sirvió para enviar el
producto a Sudáfrica, Kenia y Mozambique, y marginalmente hacia Estados
Unidos”. Paradójicamente, ayer el presidente Felipe Calderón, ante reclamos
de mujeres pobres en Chalco y Veracruz, ofreció importar maíz “así estuviera
a miles de kilómetros”.
Pero al margen de negociaciones y buenos propósitos, el alza en la tortilla
persiste y, en algunas de las colonias de la zona metropolitana, el precio
por kilogramo alcanzó los 15 pesos, más 50 centavos del papel chico y un
peso del grande para quien no lleva servilleta.
Cruzada nacional
Como resultante, las movilizaciones se multiplicarán por todo el país en el
marco de la “Cruzada nacional en defensa de la tortilla”, que incluye
concentraciones en Nuevo León, Jalisco, Guerrero, Morelos y el Estado de
México.
Oscar Castro, integrante de la Liga Nacional de Comités Ciudadanos en
Resistencia, precisó en conferencia de prensa que la marcha de hoy martes,
saliendo del Monumento a los Niños Héroes de Chapultepec con destino a la
Secretaría de Economía, será la primera de las muchas que se darán para
exigir la baja en el precio de la tortilla.
Por su parte, los legisladores perredistas Alejandro Sánchez y Alfonso
Suárez ratificaron que el próximo 24 de enero se efectuará en el Zócalo de
la Ciudad de México el “Festival de la tortilla y el maíz”.
Igualmente, anunciaron que el próximo 2 de febrero proclamarán el “Día sin
tortilla”, para que la ciudadanía no compre el producto en los
establecimientos en que se exagere su precio.
Según el diputado Alfonso Suárez, lo que está sucediendo al arranque de la
administración de Felipe Calderón, es lo que se preveía iba a ocurrir en el
2008, con la liberación del precio del maíz, tal y como se tiene considerado
en el Tratado de Libre Comercio con América del Norte.
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El gobierno carece de una política clara contra prácticas monopólicas
Ciro Pérez, Mariana Norandi y Víctor Ballinas
La Jornada, México
En términos de la economía popular, el país está peor que en los últimos
días del gobierno foxista, ya que en la administración de Felipe Calderón no
se percibe una política clara para enfrentar las actitudes monopólicas que
dieron lugar al incremento en el precio de la tortilla o la decisión oficial
de aumentar el precio de la leche, advirtió el diputado perredista, Juan N.
Guerra, en tanto que la vocera de la bancada del PRI en San Lázaro, Beatriz
Pagés, afirmó que "la luna de miel" del Presidente de la República, que
inició el 1º de diciembre, terminó con el alza a productos básicos.
"Quienes le recomendaron permitir este aumento en un producto tan
importante, creo que lo mal aconsejaron a que sembrara una de las semillas
que puede detonar la desestabilización a nivel nacional. Nada puede ser tan
sensible a un pueblo tan necesitado y empobrecido como el mexicano, que
permitir a los especuladores colocar el precio de la tortilla a ese nivel",
advirtió la legisladora del tricolor.
Por su parte, el senador priísta Carlos Jiménez Macías aseveró que "es muy
pronto para cantar victoria, es muy prematuro", pero desde luego que "no
podíamos estar peor de lo que estuvimos con Fox". El Presidente debe
reconocer que hay una fuerza política que aún no ha aceptado los resultados
electorales, añadió.
Mientras, el senador perredista Tomás Torres indicó que es "precipitado
querer meter en la cabeza de la población triunfos o bonanzas que sólo
existen en la operación mediática de Calderón".
Para asegurar que el país ha mejorado en los pasados 45 días, como declaró
ayer en conferencia de prensa el presidente Felipe Calderón, hacen falta
cifras y elementos evaluadores que sustenten esa afirmación, "y yo no los
veo", manifestó a su vez el diputado federal Javier López Adame, del PVEM.
"No dudo que en algunas cosas hemos mejorado; Calderón no ha sido tan
imprudente como Fox en sus declaraciones; sin embargo, en lo demás se
necesitan cifras para afirmar que estamos mejor, y éstas no se han dado"
precisó.
En tanto, el secretario general del PRD, Guadalupe Acosta, afirmó: "las
cuentas alegres" que ayer dio Felipe Calderón sobre la situación del país lo
emparentan con el gobernador Ulises Ruiz y el ex presidente Carlos Salinas,
quienes en su momento han dicho que cuentan con el apoyo popular y "todo
está perfecto y en calma", pese a que la realidad los ha desmentido.
Luego de conocer las declaraciones del Ejecutivo, en las que ofreció un
panorama optimista, el perredista dijo que Calderón tiene un comportamiento
similar al de Carlos Salinas de Gortari, quien a los 45 días de gobierno
afirmó que todo iba de maravilla; pero también lo asemejan al mandatario de
Oaxaca, quien hace afirmaciones "desubicadas de la realidad".
La diputada Pagés condenó además que en su conferencia de prensa el
presidente Calderón haya anunciado que abriría las fronteras para permitir
la importación de maíz: "lo que debería hacer es buscar la forma de
incrementar la producción en México; somos un país que ha sido siempre un
gran productor. No podemos entender que en países desarrollados se proteja a
los productores de granos por tratarse de un alimento básico, y que en
México nos digan que van a resolver el problema del incremento en el precio
de la tortilla permitiendo la importación del producto".
Adelantó que en el caso de Felipe Calderón, lo peor que le podría pasar es
pretender parecerse a su antecesor, "en el sentido de que Fox se pasó los
seis años de su gobierno dando declaraciones para los medios y golpes
mediáticos, sin una verdadera efectividad gubernamental".
A su vez, el perredista Juan N. Guerra insistió en que aun dentro del
neoliberalismo más pragmático se castiga a las prácticas monopólicas, como
la de ocultar el maíz para generar una demanda injustificada que dispara el
costo de las tordillas. Añadió que además de estos incrementos, están el del
diesel y pronto el de las gasolinas y el peaje, "que van a dañar más a una
economía de por sí lastimada. No creo, por ello, que Calderón pueda presumir
de mejorías; debería ser más autocrítico, ocuparse de estos incrementos y no
estar declarando por declarar; no se puede hablar en términos absolutos y
decir que las cosas están bien, sin tomar en cuenta lo que necesita la
gente".
Respecto de las declaraciones de Calderón en el sentido de que el país es
más seguro, Beatriz Pagés consideró que los operativos en contra del
narcotráfico carecen de una propuesta integral para resolver este tema, que
sin duda es uno de los que más afectan a la población.
"Creo que Calderón eligió el combate al narco como una forma de legitimarse
después de todas las protestas respecto del resultado del pasado 2 de julio.
Cada presidente escoge algún acto de gobierno para legitimarse. Carlos
Salinas encarceló al líder del sindicato petrolero Joaquín Hernández
Galicia, y creo que con los operativos en Michoacán y Tijuana es lo que
buscó hacer Calderón", aseveró.
Mientras, el diputado López Adame, del PVEM, expresó su preocupación por el
anuncio del Ejecutivo federal de incrementar las importaciones de maíz para
abatir la especulación en el precio de la tortilla, y argumentó que esta
apertura fronteriza implicará la entrada de maíz transgénico de Estados
Unidos, principal exportador del grano a México. "Es importante cuidar mucho
el maíz que entra a nuestro país, porque no se trata sólo de garantizar a la
población el grano a un precio accesible, sino que también tiene que
vigilarse que éste tenga un valor nutricional, que sea saludable y que no
contamine nuestro maíz".
Para el senador perredista Tomás Torres, "hace 50 días la situación del país
era de abandono de parte del presidente Fox; ahora es de preocupación, ya
que el asunto de Oaxaca no ha terminado, se ha aplazado su resolución, no
hay condiciones para generar mejores condiciones de empleo, y en seguridad
pública ha dominado la espectacularidad, más que la eficacia y la
eficiencia".
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