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@DIN, 16 de
diciembre de 2006 - Miles de personas, impulsadas por los adinerados
sectores sociales separatistas de Santa Cruz, se concentraron en cabildos
abiertos en cuatro departamentos bolivianos para exigir al gobierno de Evo
Morales autonomías regionales. Los cabildos de la oposición autonomista en
el oriente y manifestaciones de apoyo al presidente Evo Morales y contrarias
al separatismo medían fuerzas ayer por la tarde, mientras el gobierno
desmentía que hubiese muertos o heridos de bala en un enfrentamiento en el
departamento de Santa Cruz.
"Es falso que haya habido muertos o heridos de bala en el bloqueo (de ruta)
de San Julián (próximo a la capital cruceña). Sí hay 46 heridos cuando una
caravana quiso pasar, lo que provocó una refriega en la que se quemaron tres
vehículos", informó a la prensa el vocero presidencial, Alex Contreras. Los
opositores santacruceños dijeron sin embargo que el número de heridos
alcanza a 55.
Contreras agregó que "la gente de los buses bajaron e insultaron a los
bloqueadores, saquearon una tienda, un retén de Policía y eso es lo que
ocasionó la reacción de los colonizadores. De ello lamentablemente algunos
periodistas resultaron también golpeados y con las cámaras destrozadas".
El portavoz también aclaró que no hubo otros incidentes mientras comenzaban
a realizarse los cabildos convocados por los movimientos cívicos de Santa
Cruz, Tarija, Beni y Pando.
Los dirigentes de los movimientos cívicos habían planteado ayer, con más
contundencia, que se deben tomar decisiones autonómicas de aplicación
inmediata, pero agregaron que "dentro de la ley".
Así lo afirmaron el vocero del Comité Pro Santa Cruz, Daniel Castro; el
vicepresidente del ese organismo en Tarija, Amilcar Taboada; el prefecto del
Beni, Ernesto Suárez y la presidenta del Comité Cívico de Pando, Ana Melena.
Taboada dijo que "la idea de la independencia (separatismo) está descartada
de los cabildos", aunque el encargado de autonomías de la Prefectura
cruceña, Carlos Dabdoub, afirmó que las decisiones que se tomen tienen que
cumplirse "y si están dentro o fuera de la ley, no lo sé", informó hoy el
diario paceño La Razón.
Estos cabildos buscan definir por sí mismos los alcances de la autonomía de
esas regiones y que la Constituyente vote todas las reformas por dos tercios
de sus miembros (170 sobre 255).
En el cabildo de Santa Cruz, frente a una concurrencia muy numerosa, el
presidente del comité cívico, Germán Antelo, formuló un discurso "moderado",
según informaron fuentes de prensa a esta agencia.
Antelo habló del "respeto a la ley", en cuyo marco defendió la autonomía que
reclaman los cruceños, y criticó al sistema de partidos políticos, con lo
que trató de quitarle carácter partidista a las demandas cívicas de esa
región.
Por su parte, el vicepresidente primero de la Asamblea Constituyente,
Roberto Aguilar, del gobernante MAS, dijo que Evo Morales propuso a los
líderes de los movimientos cívicos y a los opositores prefectos
(gobernadores) de la "media luna" una reunión para destrabar el conflicto el
próximo lunes.
Según el dirigente, este fin de semana, luego de las demostraciones de
fuerza de ayer, comenzarán las negociaciones. "Hay un acercamiento a partir
de dos criterios básicos: hacer viable el funcionamiento de la Constituyente
y garantizar que termine el próximo 6 de agosto" de 2007, como estaba
previsto, dijo.
Aguilar dijo que el empresario y ex candidato presidencial por Unidad
Nacional (UN), Samuel Doria Medina, "levantó todas las huelgas de hambre" de
sus partidarios y "envió una carta al gobierno en la que saluda la apertura
a negociar el sistema de votación, aunque mantiene su criterio de los dos
tercios".
Santa Cruz quiere irse de Bolivia
Un multitudinario cabildo exigió ayer autonomía para la próspera ciudad
boliviana de Santa Cruz y amenazó con conformar un gobierno regional
autónomo de facto, en uno de los más firmes y abiertos desafíos al
presidente socialista Evo Morales.
Si la nueva Constitución, que debe redactar la Asamblea Constituyente antes
de agosto de 2007, no aprueba una autonomía de amplias facultades para las
prefecturas, estas la considerarán “un claro rompimiento institucional”,
advirtió el prefecto (gobernador) de Santa Cruz, Rubén Costas.
En caso de que ese tipo de autonomía no se apruebe, las prefecturas podrán
“dotarse de un régimen autonómico departamental” de hecho, afirmó Costas en
una alocución ante miles de personas.
Pero previo al tan polémico cabildo tuvo lugar un enfrentamiento entre los
leales al gobierno de Evo Morales y los que se dirigían a Santa Cruz para
participar en el cabildo y que terminó con 50 heridos.
Así lo afirmaron fuentes santacruceñas y el alcalde opositor de Guarayos,
Robert Shock, quien presenció los incidentes ocurridos en la carretera que
une el departamento de Santa Cruz con el norteño Beni.
Enfrentamientos
Shock relató que indígenas y campesinos afines al Movimiento al Socialismo
(MAS) de Morales bloquearon la vía desde el jueves por la noche y volcaron
tres vehículos en los que viajaban personas procedentes de las provincias
del norte.
En Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija se llevaron a cabo masivos mítines
populares para pedir la descentralización de las atribuciones económicas,
administrativas y políticas que se concentran en la ciudad de La Paz y la
aprobación de la nueva carta en la Asamblea Constituyente por dos tercios de
los votos, en lugar de la mayoría simple, informó AFP.
Mientras en la ciudad amazónica de Trinidad, capital de Beni, los
manifestantes se congregaron en la plaza de Armas portando banderas verdes
(colores de la provincia) y bolivianas; en la ciudad de Tarija, los
ciudadanos enarbolaron banderas rojas y blancas y proclamaron su afán
autonómico.
En Santa Cruz, las banderas fueron verdiblancas y los vecinos lucían
franelas blancas con la inscripción "autonomía" o "2/3 es democracia", en
alusión a su pedido para la Constituyente. Además, esta región amenazó con
conformar un gobierno regional autónomo de facto.
A raíz de estas protestas se desataron enfrentamientos entre opositores y
partidarios de Morales, que dejaron al menos 55 heridos, ocho de ellos de
bala, según la oposición. Varios de los heridos son periodistas de distintos
medios.
El vocero de Gobierno, Alex Contreras, dijo que los choques se registraron
en la localidad de San Julián, cuando cientos de campesinos opositores
intentaban despejar un bloqueo carretero de oficialistas para impedirles el
paso a Santa Cruz, donde se celebraban actos.
Contreras, al informar que los enfrentamientos cesaron con el envío de unos
100 policías que separaron a los grupos con gases lacrimógenos,
responsabilizó de los enfrentamientos a "infiltrados" de la oposición.
Pero el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, afirmó que fue el oficialismo
el que ocasionó la contienda por supuestamente haber ordenado a sus
partidarios realizar el bloqueo en San Julián, cercana a Santa Cruz.
"Ante estos hechos lamentables... nos duele profundamente ver que la
intolerancia masista (del Movimiento al Socialismo, MAS) y la injerencia
extranjera no tienen reparos en acudir a métodos violentos en contra de
hombres y mujeres bolivianos que actúan democráticamente", dijo Costas en
alusión al presidente venezolano Hugo Chávez, aliado de Morales.
El jefe de los diputados oficialistas, César Navarro, anunció que el
Presidente llamará a una cumbre política el lunes para buscar salidas a la
crisis.
Por su parte, el presidente socialista, Evo Morales, felicitó a cuatro
departamentos bolivianos que efectuaron este viernes, hasta horas de la
noche, cabildos populares y aseguró que el pedido de autonomías regionales,
que debe analizarse en la Asamblea Constituyente, no significa la división
de Bolivia.
"Estoy muy satisfecho por las intervenciones (de los gobernadores y líderes
ciudadanos) por la unidad del país, porque el país quiere unidad, no se
puede seguir pensando en división, hay una gran conciencia en el pueblo",
afirmó Morales en el Palacio Quemado de La Paz.
Puja por el reparto de ingresos
El conflicto entre Santa Cruz y La Paz tiene una historia larga —que incluye
el levantamiento federal e "igualitario" de Andrés Ibáñez, fusilado en 1877—
pero tomó nuevos bríos después de la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada en
octubre de 2003. La "guerra del gas" no solamente acabó con el arquitecto de
las reformas de libre mercado en el país sino que abrió paso a una
transición política en la que los grupos de poder cruceños perdieron su cupo
en el Estado nacional. Primero fue el entonces presidente Carlos Mesa quien
los acusó de ser "unas elites provincianas" y les cerró el paso en su
administración. Luego vino Evo Morales que a sus posiciones nacionalistas
sumó una estética andina que irrita a los cruceños.
Sin embargo, las demandas de autonomía están lejos del reclamo de
independencia, sostenido sólo por el grupo marginal Nación Camba. Dos
parecen los objetivos del movimiento insurreccional en marcha. El primero,
blindar a estas regiones de la marea "populista e indigenista" de Morales,
resistente a los principios de la economía capitalista de mercado que en
Santa Cruz no fueron cuestionados por los gobernantes, como en la Bolivia
indígena. Y, en segundo lugar, manejar los grandes recursos económicos
locales.
"Es muy importante que haya una descentralización no sólo del gasto sino de
los ingresos, serían las regiones las que entregarían los ingresos al
gobierno nacional, quedándose con alrededor del 31%, también se incluye un
fondo de compensación para los departamentos más deprimidos", dice Juan
Carlos Urenda, principal asesor del Comité Cívico en el tema autonómico.
Dentro del área económica hay un tema especialmente sensible: la tierra. Por
eso el proyecto anunciado ayer por el prefecto (gobernador de Santa Cruz)
Rubén Costas contempla "competencias compartidas en la gestión de la tierra
entre el gobierno nacional y los poderes locales". Los modelos de Urenda son
España y Colombia.
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Bolivia tiene dirigentes cívicos, prefectos y hasta parlamentarios
latifundistas
Edgar Ramos Andrade
Rebelión
En el fragor del debate mediatizado de "líderes de opinión pública" Bolivia
apareció, como pocos países con varias autoridades legislativas y ejecutivas
así como con dirigentes sociales (los denominados "cívicos" y los
agro-empresarios) cuya característica común es su condición de latifundistas
que, al parecer no quieren perder privilegios de dudoso origen, según
reportan informes oficiales.
Senadores cuya responsabilidad política y estatal es legislar (en este caso
el uso de la tierra) o prefectos que deben hacer cumplir la ley en sus
regiones, aparecen como juez y parte en el debate por la ley de tierras, que
tiene en ascuas al Parlamento y al gobierno. No se quedan atrás los
"dirigentes cívicos" o los agro-empresarios que generan opinión social
urbana concentrada (en el primer anillo de la ciudad de Santa Cruz, o el
centro histórico de Tarija, pero no más allá).
El informe entregado a la prensa señala que legisladores como Walter
Guiteras, beniano del ultra conservador Podemos, tiene 49.051 hectáreas. Su
colega Miguel Majluf (MNR del Beni) 5.468 Has. El prefecto (gobernador) de
Beni por Podemos, Ernesto Suárez Sattori tiene 1.105 Has. El presidente del
Comité Cívico cruceño Germán Antelo tiene en "proceso de saneamiento" una
propiedad de 4.993 Has. A su vez Zvonko Matkovic, ex presidente de la Cámara
de Industria y Comercio (Cainco) y ex prefecto de Santa Cruz por ADN, cuenta
con dos propiedades agrarias, una de ellas con 267 Has. La familia de otro
empresario y ex canciller de Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Saavedra
Bruno, tiene 10 predios por un total de 17.298 Has.
El informe gubernamental añade que Bolivia tiene 109 millones de hectáreas;
de ellas 65 millones de hectáreas son productivas y 59 millones fueron
distribuidas a un grupo de poder que gozó de privilegios políticos en años
anteriores. Dicho grupo tiene amplio respaldo en las redes mediáticas y
círculos de intelectuales y "formadores de opinión". Pero el mayor apoyo
está en las "brigadas" de la Nación Camba (liderizados por el ex ministro
del MIR Carlos Dabdoub), la Unión Juvenil Cruceñista (grupo paramilitar que
ya agredió a campesinos y diputados marchistas en octubre 2003 y junio
2005). Esto contradice el lema: "Es ley del cruceño la hospitalidad".
Los representantes de este grupo de poder tuvieron una rabiosa reacción ante
la media aprobación parlamentaria de la nueva ley de tierras (INRA) y del
reglamento de la Asamblea Constituyente. Esa reacción fue un paro en 4
departamentos (Tarija, Beni, Pando y Santa Cruz) y una marcha empresarial
(con tractores y vehículos de lujo) hace pocos días. Esa actitud fue
coronada con una agresión al propio presidente Evo Morales, en el inseguro
departamento de Santa Cruz cuyo prefecto es Rubén Costas, ex presidente del
Comité Cívico cruceño.
Santa Cruz parece haberse convertido en el último reducto de los grupos
oligárquicos de poder, como lo fueron en su momento Tupiza (con la familia
Aramayo), Sucre (con los industriales mineros) o La Paz-Cochabamba con los
barones del estaño, porque en el actual debate político-parlamentario no se
habla de la tierra como recuso natural y bien público, sino como objeto de
usufructo dudosamente habido.
Es más, no se habla de cómo se adquirió la tierra sino de cómo "sanearla" y,
en lo posible tardando mucho: En 10 años solo se saneó el 46 por ciento de
la tierra, por la falta de voluntad de los seis sucesivos gobiernos
--Sánchez de Lozada, Banzer, Quiroga, Sánchez de Lozada, Carlos Mesa y
Eduardo Rodríguez.
Por ello, prefectos, legisladores ultra conservadores, y dirigentes
cívico-agro-empresariales parecen jugarse su última carta. Evo Morales y su
gestión comenzaron a "sanear" el acceso a la tierra, controlar el reparto de
miles de millones de dólares por venta del gas recientemente nacionalizado y
a refundar el país en la Asamblea Constituyente. La sexta marcha de
indígenas, convergente de varias regiones y que está en las puertas de La
Paz, parece tener razón: Es la única forma de hacer funcionar, realmente, a
los poderes públicos.
(*) Edgar Ramos Andrade. Comunicador
UNLP-Argentina. Investigador y activista social. Autor de los libros "aGONIa
y Rebelión social" e "Inclusión y Dignidad Indígena".
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