La
rebelión explotó el 20 de diciembre de 2001, cuando más de un millón de
personas salió a la calle haciendo sonar sus cacerolas, y consiguió derribar
al gobierno. Además, logró imponer nuevos rumbos a la clase política
argentina.
Foto: Nicolás Solo/Indymedia.
@DIN, 20 de
diciembre de 2006 - Con la realización de numerosas actividades y
marchas, los argentinos recordarán hoy el quinto aniversario del
levantamiento popular que culminó con la caída del entonces presidente
Fernando de la Rúa.
Organizaciones de derechos humanos, sociales, sindicales y políticas
evocarán este miércoles el sonado cacerolazo que el 19 de diciembre de 2001
marcó el principio del fin, al día siguiente, de la administración del
dirigente del partido Unión Cívica Radical.
Los actos tendrán como epicentro la Plaza de Mayo y la explanada frente al
edificio del Congreso, escenarios clave de la represión que hace cinco años
acompañó las últimas horas del gobernante radical, en medio de un estallido
social sin precedentes.
Por segundo día consecutivo, uno de los principales reclamos que se
escuchará será el castigo a los responsables de aquellas acciones que
ocasionaron casi cuatro decenas de muertos en todo este país.
Precisamente, una movilización convocada la víspera por la filial porteña de
la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) rindió homenaje a las
víctimas de la violencia policial de aquellas luctuosas jornadas.
Los dirigentes Fabio Basteiro y Julio Macera llamaron a recordar a "los 35
compañeros caídos durante la represión y a exigir el castigo a los
culpables".
Hugo Yasky, secretario general de la CTA, dijo que los argentinos deben
incorporar los días 19 y 20 de diciembre a la memoria colectiva, pues se
pagó un precio enorme con esas vidas arrojadas a la calle para mantener a un
gobierno que no daba más.
"Exigimos justicia y castigo a los culpables, no sólo materiales sino
intelectuales que esos días daban órdenes desde sus despachos alfombrados y
con aire acondicionado", precisó.
Por su parte, el ex líder de la propia central obrera Víctor De Gennaro
indicó que esa trágica fecha fue un punto de inflexión en la vida de esta
nación, ya que el pueblo dijo "basta a una política de terror".
"Nos la cobraron con 35 compañeros asesinados cuyos crímenes hoy siguen
impunes", denunció el sindicalista.
En esa misma línea se pronunció el también dirigente de la CTA Pablo
Michelli, quien lamentó que a media década de los sucesos no haya detenidos.
"Si no hay justicia para esos casos se envalentonan las fuerzas represivas,
que son las mismas que secuestraron a Jorge Julio López", advirtió en
alusión al testigo desaparecido hace tres meses tras testificar contra un
genocida de la última dictadura militar.
El 19 de diciembre, en medio de una extrema crisis social, económica y
política, una ola de saqueos violentos a comercios y supermercados que
comenzó en varias ciudades del interior llegó a la provincia de Buenos Aires
y a los alrededores de esta capital.
Fueron miles de personas que exigían comida, mientras la población no salía
del impacto provocado dos semanas antes por la decisión del gobierno de
incautar los depósitos bancarios en lo que se conoció mundialmente como el
corralito financiero.
Poco antes de caer la tarde de esa misma jornada y pretendiendo proyectar
una imagen de autoridad, de la Rúa declaró el estado de sitio.
La medida presidencial se convirtió en el bumerang del definitivo desplome
de su administración, empujado por decenas de miles de porteños que ocuparon
las calles y marcharon, cacerola en mano, hacia la emblemática Plaza de
Mayo.
Pero al día siguiente, y ante la continuación de las protestas, la policía
cargó con todas sus fuerzas contra los manifestantes con el saldo de civiles
muertos mencionado.
Argentinazo - Video
La CTA pidió juicio a los autores de las 35 muertes de 2001
La CTA que lidera Hugo Yasky reclamó ayer en la Plaza de Mayo por el
enjuiciamiento de los responsables de las 35 muertes que se produjeron el 19
y 20 de diciembre del 2001, como consecuencia del estallido social que
culminó con el derrocamiento del gobierno de Fernando de la Rúa.
Militantes de distintos gremios y organizaciones sociales enrolados en la
CTA se concentraron ayer por la tarde frente al Congreso desde donde
marcharon hasta la Plaza de Mayo para hacer escuchar sus reclamos.
Con bombos, pancartas y bocinazos, los trabajadores se desplazaron
lentamente por la Avenida de Mayo hasta llegar a la plaza frente a la Casa
de Gobierno, al cumplirse cinco años del estallido social que apresuró la
renuncia de De la Rúa de la Casa Rosada.
"Esta marcha es la reafirmación de aquel 19 de diciembre del 2001 en que la
gente salió a la calle en todo el país para decirle que no al estado de
sitio y, dio vuelta la historia", remarcó el ex titular de la CTA Víctor de
Gennaro en declaraciones a la prensa.
"Ese día la gente dijo basta, fue un punto de inflexión", dijo De Gennaro,
para quien la protesta de esta noche es también en conmemoración de la
memoria de nuestros mártires porque los asesinos de los 25 compañeros
muertos en esos días, todavía están en la impunidad.
Como parte de la CTA, participó de la marcha la Federación Agraria, que
mantiene un cerrado conflicto con el gobierno central.
"Esta es una convocatoria en la que se coincide con muchas organizaciones
del campo popular, para rendir homenaje a todos los caídos durante la brutal
represión policial producida en esos días de diciembre de 2001", aseguró la
Federación Agraria.
En un documento, sostuvo que "a cinco años de los hechos que marcaron el
final del modelo económico implementado por De la Rúa y (Domingo) Cavallo,
nuestra entidad advierte la necesidad de seguir impulsando un proceso de
movilización social".
Por su parte Hugo Yasky, actual titular de la CTA, señaló que la
movilización se hace para recordar los cinco años en que la gente con coraje
cívico salió a la calle y dio el ejemplo su disposición para defender
movilizados la libertad que tanto nos costó conseguir".
El docente manifestó que para la CTA el 2007 "va a ser un año en que creemos
que la discusión por la recomposición de los salarios va a estar como un
tema central, tiene que estar en la agenda pública como política que asegure
la mayor distribución de la riqueza, la reforma tributaria y previsional".
Yasky aprovechó la ocasión para remarcar que el gobierno de Néstor Kirchner
"carece de decisión política" para otorgarle a la CTA el reconocimiento como
central sindical.
En ese sentido, Yasky, agregó que "las fuertes presiones que ejercen el
sector empresario y la CGT", contribuyen para que la CTA no sea reconocida.
Cacerolazo mundial
El ejemplo de los argentinos cundió y en el 2002 se organizó con gran éxito
un cacerolazo mundial contra el FMI, el Banco Mundial y los poderes
económicos que asfixian a la humanidad. Los grupos antiglobalización de todo
el mundo convocaron a un "cacerolazo internacional" el 20 de diciembre, al
cumplirse un año de la caída del gobierno de Fernando de la Rúa. Hicieron
piquetes en rutas europeas y un escrache al ex ministro Domingo Cavallo en
Nueva York, ciudad donde ejerce la docencia.
Bajo la consigna "desobediencia global" y para "levantar las banderas de la
rebelión popular en la Argentina", las protestas fueron programadas en
España, Italia, Suecia y Bélgica.
Los miembros de movimientos antiglobalización afirmaron que "muchos de los
argentinos desconocen el optimismo que despiertan en todo el mundo" con sus
protestas contra el modelo neoliberal.
Este tipo manifestaciones se pudieron ver también en Praga, capital de la
República Checa, donde se realizaron "cacerolazos" contra el ingreso de ese
país a la OTAN, convocada bajo la consigna "Todos somos argentinos,
convirtamos Praga en Buenos Aires".
Protestas en todo el mundo
Diferentes puntos de España: se realizaron bailes de tango en empresas
multinacionales y supermercados y se recolectaron alimentos y se hizo una
comida popular en el interior de un banco.
Bruselas, Bélgica: Se proyectaron videos sobre la crisis argentina en la
puerta de los bancos
Roma, Italia: Se realizaron cacerolazos y marchas.
Estocolmo, Suecia: Los paquetes del árbol de navidad fueron cambiados por
alimentos.
Londres, Gran Bretaña: El ex cine Metro mostró todo el día documentales
sobre la crisis argentina.
Chicago, EE.UU.: Se repartió una especie de guía turística titulada "Welcome
to Argentina", con un reportaje fotográfico que mostró cómo viven en la
indigencia los más desprotegidos.
Nueva York, EE.UU.: Se realizó también un escrache contra el ex ministro de
Economía, Domingo Cavallo.
Resto del mundo: Se coordinaron protestas en Francia, Finlandia, Dinamarca,
Alemania, Brasil y Jordania además de piquetes en diferentes rutas europeas,
en apoyo a los grupos piqueteros argentinos.
Protesta Mundial por Argentina: convocatoria
Desde las organizaciones convocantes al cacerolazo mundial, se emitió la
siguiente convocatoria en el 2002:
Mientras Argentina cae cada vez más en una crisis financiera sin
precedentes, una inspiradora rebelión popular se ha extendido por todo el
país. Un movimiento continuo ha surgido, convirtiendo al país en un
laboratorio vivo de lucha, un espacio donde la política del futuro está
siendo re-inventada. La rebelión explotó el 20 de diciembre de 2001, cuando
más de un millón de personas salió a la calle haciendo sonar sus cacerolas,
y consiguió derribar al gobierno. Este año, el 20 de diciembre, personas en
Argentina y en todo el planeta están llamando a un Día de Acción Global,
para demostrar que quienes están construyendo alternativas a la dictadura de
los mercados no están solos.
Desde el movimiento de trabajadores desocupados, los "piqueteros" -que
bloquean las rutas y construyen proyectos comunitarios en sus barrios-a las
"asambleas" -las reuniones barriales horizontales que han surgido
espontaneamente en las ciudades. De los "ahorristas" enojados que atacan los
bancos a diario reclamando que les devuelvan su dinero, hasta la red del
"Trueque" , que más de siete millones de personas utilizan en lugar de
dinero. Desde los obreros que han ocupado numerosas fábricas y hoy practican
la autogestión, hasta los estudiantes secundarios que ocupan sus escuelas en
reclamo del boleto estudiantil. En espíritu de autonomía, el festejo de la
diversidad, y la práctica de la democracia directa se hacen visibles en
Argentina.
Todos los estratos sociales están unidos por el eslogan "Que se vayan
todos", que significa que la clase política completa debe dejar la escena,
cada político de cada uno de los partidos, la Corte Suprema, el FMI, las
corporaciones multinacionales, los bancos... todos deben irse para que la
gente pueda decidir por sí misma el destino de su economía maltrecha.
Enfrentando una creciente pobreza y el colapso económico total, el pueblo de
Argentina ha encontrado la suficiente esperanza como para seguir
resistiendo, y ha acumulado la suficiente creatividad como para empezar a
construir alternativas prácticas al horror del capitalismo.
De Angola a Nepal, de Bolivia a Turquía, aparecen las mismas fisuras en la
"lógica" neoliberal, y la gente resiste mientras las economías se caen a
pedazos y la deuda externa empeora la situación. Una docena de países están
en probabilidades de ser "la próxima Argentina", algunos de ellos mucho más
cerca de casa de lo que imaginamos.
Tenemos que estar preparados no sólo para resistir, sino también para
encontrar formas de reconstruir nuestras sociedades luego de que la crisis
económica y ecológica estalle. Si la rebelión argentina triunfa, eso podría
mostrarle al mundo que la gente puede sobrevivir a una severa crisis
económica, y llegar al final de ella no sólo habiendo sobrevivido, sino
mucho más fuerte, y feliz de estar luchando por nuevas formas de vida.
El 20 de diciembre, mientras decenas de miles de argentinos estén en las
calles festejando un año de la rebelión, se llevarán a cabo acciones y
eventos alrededor del mundo, en solidaridad con el pueblo argentino.
¿Qué puedes hacer ese día? Aquí van algunas ideas:
Sal con tus cacerolas a la calle, a festejar con el sonido de un cacerolazo.
Inicia una asamblea en tu barrio. Bloquea las calles en solidaridad con los
piqueteros. Ocupa tu lugar de trabajo o de estudio, y experimenta la
autogestión. Subvierte el espíritu consumista de la Navidad creando un
trueque... Las opciones son infinitas. ..
Los objetivos del Día de Acción Global son:
Mostrar que el movimiento de movimientos contra el capitalismo puede
trascender la mera insurrección, y avanzar hacia una verdadera revolución
social. Una revolución social hecha de miles de revoluciones, en las que la
gente no sólo protesta en contra de lo que no quiere, sino que comienza a
construir la vida que desea y se prepara para defenderla. Y Argentina es un
ejemplo de esto.
Construir una poderosa red de solidaridad con Argentina. Los movimientos
argentinos corren el riesgo de quedar aislados; sin la seguridad y la
inspiración mutua de la solidaridad internacional, seguramente sufrirán aún
más represión. Aunque muchos en el movimiento de movimientos en todo el
mundo han dicho "¡Gracias a Dios por Argentina!", ya que reforzó nuestras
esperanzas en los oscuros días posteriores al 11 de septiembre, la mayoría
de la gente en las calles de Argentina no tiene la menor idea de haber
provocado tal optimismo. Al ver a los movimientos sociales del mundo actuar
en solidaridad con su lucha, el pueblo de Argentina sin duda reforzará el
compromiso para seguir luchando.
Aprender de los sucesos de Argentina y aplicar esas lecciones en la
construcción de nuestros propios espacios autónomos, asambleas barriales,
sistemas económicos alternativos, lugares de trabajo autogestivos, etc.
Difundir las historias y la información acerca de los movimientos en
Argentina a los movimientos sociales de todo el mundo.
Cronología: los años de De la Rúa
Estos son los hechos, por orden cronológico, que desencadenaron la renuncia
de Fernando de la Rúa a la presidencia de Argentina, tras dos años de
gobierno.
Diciembre 10: El presidente Fernando de la Rúa toma posesión del cargo y
designa a José Luis Machinea ministro de Economía. De la Rúa hereda de Menem
un país que enfrenta graves problemas económicos. Sin embargo, ambos
partidos -UCR y PJ- comparten responsabilidad ya que en el famoso "Pacto de
Olivos", sus principales referentes hicieron un "acuerdo de gobernabilidad".
Mayo: Las cifras de desempleo escalan a su nivel más elevado en tres años
(15,4%).
Octubre 5: De la Rúa anuncia la reorganización de su gabinete.
Octubre 6: En medio de un escándalo por sobornos en el Senado, el
vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez renuncia en protesta por el manejo de
la situación por parte del presidente De la Rúa. Los mercados financieros
internacionales suspenden el crédito al país.
Diciembre 18: Un grupo de organismos financieros multilaterales, concertados
por el Fondo Monetario Internacional, asiste al gobierno Argentino con un
paquete de US$40.000 millones.
Enero 1 - 31: El mercado de valores de Buenos Aires sube en 28% a lo largo
del mes ante las renovadas esperanzas de un reflote de la economía.
Marzo 2: Tiembla la economía argentina y renuncia el ministro Machinea.
Marzo 3: El presidente pide la renuncia de todos sus ministros para
reorganizar el gabinete de gobierno.
Marzo 4: El ultraderechista liberal Ricardo López Murphy recibe la cartera
de Economía y da su respaldo al sistema de cambio fijo de un peso por dólar
adoptado por Domingo Cavallo en 1991. López Murphy se compromete a cumplir
con todas las metas acordadas el FMI. Sus medidas salvajes intentando
descargar de un modo brutal la crisis sobre los sectores más humildes y
clases medias crea el primer levantamiento popular, que lo derriba.
Marzo 5: 5 de marzo - El nuevo ministro de Economía toma posesión de su
despacho en el Palacio de Hacienda. Sus antecendentes principales son haber
descargado sobre todo el pueblo la inmensa deuda externa contraida por la
dictadura militar. La Bolsa de Comercio de Buenos Aires lo recibe con una
subida del 8,1%.
Marzo 16: El gobierno de De la Rúa da a conocer su nuevo plan económico.
Para eliminar el preocupante déficit fiscal, el plan establece una drástica
disminución del gasto público por US$1.962 millones en 2001 y por US$2.485
millones en 2002. No todos están de acuerdo en el gabinete y tres ministros
entregan su dimisión.
Marzo 18: El mandatario argentino llama a un "acuerdo político nacional",
que encuentra eco en el partido de Domingo Cavallo, de tendencia
conservadora.
Marzo 20: De la Rúa acepta la renuncia de López Murphy y, pocas horas
después, le entrega a Cavallo el despacho de Hacienda. Se trata del tercer
ministro que ocupa la cartera en menos de 20 días.
Marzo 21: Cavallo, quien ocupara los ministerios de Relaciones Exteriores y
de Economía durante los gobiernos de Carlos Menem, presenta al país su plan
de reactivación económica prometiendo el crecimiento.
Marzo 26 - 28: El riesgo de los bonos argentinos es rebajado por las
calificadoras de riesgo Standard & Poor's y Moody's.
Marzo 29: Bajo presión del gobierno y a regañadientes, el Congreso otorga
poderes especiales a Cavallo para impulsar la recuperación de la economía.
Abril 2: Buenas noticias para el gobierno, que logra superar en US$1.000
millones la meta de déficit fiscal que se había trazado para el primer
trimestre del año (US$2.100 millones).
Abril 2: El FMI respalda el sistema cambiario vigente en Argentina desde
1991; sin embargo, reduce su previsión de crecimiento para el año 2001 de 2%
a 1-1,5%.
Abril 24: Argentina ofrece a los inversionistas canjear bonos por nuevos
papeles globales pagaderos en 2008, 2018 y 2031.
Junio 3: El gobierno da a conocer el resultado de su plan de rescate de
bonos a cambio de pagarés y otros instrumentos financieros: US$29.477
millones.
Junio 15: Cavallo anuncia una nueva medida para estimular la economía: el
"factor de convergencia" para el comercio exterior. Éste busca abaratar las
exportaciones y encarecer las importaciones vinculando el valo del dólar
(equivalente al peso) a la cotización de la moneda comunitaria europea, el
euro.
Julio 10: El titular del despacho de Hacienda se embarca en una política de
cero déficit público a través de profundos recortes del gasto.
Julio 30: El Senado, dominado por la oposición, aprueba una ley que
establece que el Estado no puede gastar más de lo que recauda. La medida
incluye un recorte de 13% en salarios y pensiones públicas de más de 500
pesos (dólares).
Agosto 21: El director gerente del FMI, Horst Koehler, recomienda que se
amplie en US$8.000 millones la línea de crédito que el organismo
multilateral mantiene con Argentina.
Octubre 14: Revés político para el gobierno. En medio de una creciente
incertudumbre sobre el futuro de la economía, la oposición justicialista se
impone en las elecciones legislativas.
Octubre 16 - 17: Las calificadoras Standard & Poor's y Moody's advierten que
Argentina podría entrar en un cese de pagos técnico si los inversionistas
llegan a perder dinero con sus bonos en la reestructuración de deuda
propuesta por el gobierno.
Octubre 30: El presidente De la Rúa trata de "calmar los mercados" afirmando
que la participación en la reestructuración de la deuda será "voluntaria".
La clasificación de "riesgo país" se eleva a 2.121 puntos básicos.
Noviembre 1º: El ministerios de Economía comienza la anunciada
reestructuración de la deuda pública mediante el canje de bonos domésticos e
internacionales, con el fin de reducir el costo financiero del Estado.
Noviembre 2: Se dispara el nerviosismo en los mercados, que cierran las
puertas a Argentina. La calificación de "riesgo país" va más allá de los
2.500 puntos básicos.
Noviembre 6: Para tratar de superar el problema, los bancos locales apoyan
al gobierno con el canje de deuda doméstica.
Noviembre 7: Los gobernadores oficialistas de las provincias acuerdan con el
gobierno uno de los elementos clave para cumplir el plan de "déficit cero":
un recorte de los fondos federales que el gobierno central les envía todos
los meses distribución de impuestos.
Noviembre 8: Sin embargo, los gobernadores provinciales de la oposición
justicialista se rehúsan a firmar el pacto de ajuste fiscal. De la Rúa y
Cavallo viajan a Estados Unidos, para reunirse con el mandatario
estadounidense, George Bush, y con inversionistas.
Noviembre 14: Los gobernadores justicialistas de las provincias de Buenos
Aires, Córdoba y Santa Fe firman finalmente el pacto de ajuste fiscal.
Noviembre 18: El minsitro de Economía argentino regresa a Buenos Aires desde
Ottawa -Canadá- con las manos vacías: el FMI le había negado su apoyo a la
reestructuración de deuda pública.
Noviembre 19: El gobierno comienza a recibir las ofertas para el canje de
bonos domésticos.
Noviembre 26: Para frenar una subida en las tasas de interés, el Banco
Central de la República establece un tope al interés pagado por depósitos
bancarios.
Noviembre 30: En medio de una marcada pérdida de depósitos bancarios e
insistentes rumores sobre una inminente dolarización o confiscación de
ahorros, la clasificación de "riesgo país" de acuerdo al índice EMBI+ de J.P.
Morgan alcanza una preocupante cifra récord: 3.490 puntos básicos.
Diciembre 1º: "Para frenar la creciente caída de los depósitos", el gobierno
impone por 90 días, entre otras medidas, un límite semanal de US$250 en
retiros bancarios. Permite, además, dolarizar los depósitos en pesos,
restringe los envios de divisas al exterior, prohíbe los préstamos en pesos
y fija que las operaciones financieras se realicen sólo con las tasas que se
aplican a las transacciones en dólares. Estas medidas significó un robo
descarado a quienes habían podido ahorrar en dólares. Miles de argentinos
-pequeños comerciantes, jubilados-, fueron despojados completamente de su
dinero por los bancos multinacionales bajo bendición oficial. Hasta el día
de hoy (2006) no se han devuelto esos depósitos directamente confiscados por
la banca internacional.
Diciembre 1º: El FMI anuncia que no liberará un desembolso pactado con
Argentina de 1.264 millones de dólares. La decisión deja al país al borde de
la cesación de pagos.
Diciembre 6: El gobierno anuncia que forzará a los fondos de pensiones a
transformar sus depósitos bancarios en títulos públicos para financiar los
gastos del Estado.
Diciembre 7: Argentina reanuda negociaciones con el FMI en Washington, con
la intención de desbloquear fondos de asistencia financiera acordados con el
organismo.
Diciembre 13: El desempleo llega a su punto máximo en el país, con 2,53
millones de personas (el 18,3 por ciento de la población económicamente
activa) desocupadas, según datos oficiales. Una huelga general contra la
política económica a Argentina.
Diciembre 14: Argentina consigue pagar en fecha vencimientos de su deuda
pública y evita la cesación de pagos. Renuncia el viceministro de Economía,
Daniel Marx. Ciudadanos empobrecidos saquean un supermercado del centro del
país en busca de alimentos.
Diciembre 16: Se registran nuevos saqueos.
Diciembre 17: El gobierno envía al Congreso el proyecto de presupuesto 2002,
que incluye un fuerte recorte de gastos del 19%.
Diciembre 18: El economista jefe del FMI Kenneth Rogoff califica el plan de
Cavallo de "insostenible".
Diciembre 19: En medio de una ola de saqueos a comercios de todo el país, el
gobierno argentino decreta el estado de sitio. La Cámara baja deroga
parcialmente poderes especiales del ministro de Economía, quien presenta su
renuncia. Manifestantes en la ciudad de Buenos Aires desafían la medida de
emergencia del gobierno.
Diciembre 19: Renuncia el gabinete en pleno para permitir a De la Rúa una
reorganización del gobierno. Miles de manifestantes chocan con la policía
por segundo día consecutivo. La cifra de muertos se eleva a 16 desde que
comenzó la protesta.
Diciembre 20: En medio de fuertes protestas, el presidente De la Rúa invita
a la oposición peronista a conformar un gobierno de unidad nacional. Los
peronistas rechazan la propuesta. Fernando de la Rúa envía su renuncia al
Congreso. Luego de la sangrienta represión policial, debe huir en
helicóptero de la Casa Rosada para evitar el repudio social.
Diciembre 21: El presidente provisional del Senado, el peronista Ramón
Puerta, asume interinamente el poder. El Congreso luego designa al
gobernador de la provincia de San Luis, el también peronista Adolfo
Rodríguez Saá, como mandatario por 60 días. Además, se convoca a comicios
generales para elegir presidente el 3 de marzo.