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Editorial |
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Periodismo perverso |
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9 de agosto de 2006 |
La Palabra -como lo sabemos quienes recibimos formación religiosa- tiene un gran poder constructor. Concretamente, la repetición de conceptos construye en las mentes de millones de personas una realidad. Dios creó el mundo a través de la Palabra -según el Evangelio de San Juan. Los demonios recrean constantemente esa realidad en las mentes humanas para apartarnos -aún más, si cabe- de objetivos celestiales. Esto lo saben muy bien los nuevos Goebbels que hoy manejan las CNNs, NBCs y todas sus homólogas agencias de noticias contemporáneas, cuyo propósito es convertir las horrendas perversidades cometidas por los ricos del mundo, en aceptables para las mentes humanas de buena voluntad. Inducidos por esta declinación nefasta, desde los mayores canales de TV llegando a los más pequeños repiten hasta el agobio palabras clave para infiltrar la mentira en nuestros pensamientos. Así, la captura de un invasor israelí es convertido en "secuestro". La justa indignación de líderes como Chávez o Ahmadinejad contra el espantoso crimen que se está cometiendo, es aludida como "desafío" por estas cadenas de la mentira. Palabras. Destinadas a poner puntales para un mundo -el del capitalismo salvaje- que indefectiblemente se cae. |