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La literatura como
plagio
Constelación de Cruz del Sur.
Este escrito se terminó el día 21 de junio 2006, solsticio de verano
o de invierno, día preñado de significados según esta nota de Pablo
Cingolani: “es un día más que propicio: Inti Raymi, la celebración del
año nuevo andino, Mara T´aqa para los aymaras, año nuevo 5514, siempre
la regeneración de la vida, de la tierra, de la Pachamama: hubo fiesta
en la Isla del Sol (Taypi Qallta), Tiwanaku, Sacsahuamán y obviamente en
Jirira, al pie del volcán Tunupa, en un sitio bautizado como
checa-checa”
Resumen
Pablo Cingolani, escritor, videoartista e indigenista argentino,
radicado en La Paz, Bolivia, hace cerca de 20 años, ha interpuesto una
demanda jurídica por plagio contra la escritora española Matilde Asensi.
El plagio consiste en utilizar en la novela El Origen Perdido, publicada
por Editorial Planeta en 2003, los resultados de la investigación de
Pablo Cingolani y de la Expedición Madidi, publicado en Internet (puede
consultarse, entre otras, en la siguiente dirección electrónica: http://www.cingolani.ssolucion.com/),
que en la novela forman la parte más densa y resolutiva de la trama.
Dicha Expedición significó años de luchas y trabajos para descubrir los
rastros del noruego Lars Hafskjold quien se internó en la selva
amazónica boliviana tras las huellas de una etnia que se sabe existió y
quizás existe, pero que permanece oculta. La Expedición Madidi se
estableció, liderada por Cingolani y apoyada por el estado boliviano,
para indagar por la etnia de los Toromonas.
Matilde Asensi ha sido llamada por la justicia de Bolivia para realizar
sus descargos. Pero hasta el momento, tanto la editorial Planeta como la
escritora permanecen impasibles y prepotentes ante la demanda de
justicia.
Gabriel Restrepo, escritor y sociólogo colombiano, es coautor con Pablo
Cingolani y Jeannine Diego, de Ciudad México, del proyecto Tunupa Cruz
del Sur, un proyecto dirigido a rescatar la memoria de la conformación
de los pueblos de América Ladina. A su vez, Jeannine Diego ha sido la
creadora de un proyecto paralelo, Entresures, del cual forma parte
también Gabriel Restrepo. Los dos proyectos se entrelazan porque
enfrentan un mundo globalizado e incluso una literatura muchas veces al
servicio del biopoder (el saqueo y la administración perversamente
calculada de la vida de los pueblos por potencias dominantes) con
creaciones que surgen desde América Latina, ya no trianguladas, como en
el clásico Boom, por España o Francia. Ambos proyectos incluyen el
intercambio de escritores, artistas, científicos sociales, educadores e
impresores locales jóvenes, destinado a empoderar a la región en un
momento crucial de refundación de sus estados, al borde de la
conmemoración bis-centenaria de reclamos de independencia. Gabriel
Restrepo es además coordinador del IX Congreso de Sociología que se
realizará en Colombia entre el 6 y el 10 de diciembre de 2006 y que será
un encuentro de hospitalidad con América Latina.
El ensayo de Gabriel Restrepo desmonta la novela de Matilde Asensi,
examina su relojería, su disco duro, sus programas, para demostrar la
existencia del plagio. El autor distingue entre criptomnesia, el olvido
hasta cierto punto venial de las fuentes de una obra, y plagio, el uso
consciente, celado y calculado de una fuente ajena, que en este caso es
la Expedición Madidi, liderada por Pablo Cingolani. Que no se trata de
un uso aleatorio, casual, adjetivo, lo prueban varios hechos que el
autor expone con detenimiento. Como la novela de Asensi recurre al
tópico del plagio para urdir la trama, la autora no es de ningún modo
ingenua. En segundo lugar, como la autora recurre al expediente técnico
de citar distintas fuentes históricas para dar un tinte de veracidad a
la verosimilitud novelística, el hecho de no citar a Cingolani – fuente
inexcusable- es prueba contundente del argumento del plagio.
El autor de este ensayo plantea en él entre sus líneas un llamado de
urgencia a la comunidad de escritores de América Latina y el Caribe para
evitar que el saqueo, la expoliación y la inequidad en las relaciones
económicas y en el manejo de la biodiversidad hallen también su triste
plano en y el plagio de mitos, escritos, investigaciones: es decir, en
el impune saqueo cultural.
La
literatura como plagio - Descargar
completo el ensayo de Gabriel Restrepo
La balada de los
Toromonas
Yawar weke, yawarmayu, Pukamayu, colorado: sueñas con Toromonas. Como
yo. Sueño con Toromonas. Soñamos. El río, los Toromonas, yo: todos
soñamos. Todos nos soñamos. En el agua roja. En el silencio. El frescor,
la sombra, el olvido. En el viento que se encauza y baja y que también
dice, como la illa del agua sangrienta, dice: ¿qué dirá?
Pablo Cingolani
Selva de la inspiración
Déjame pasar?
selva de la memoria
Déjame soñar?
Pukamayu. Rojo bermejo. Rojo sangre. Sangre Toromona. Sangre de
guerreros que atraviesan el tiempo con su mirada, su presencia, su
estar, su dignidad. Río Colorado. Río Rojo. Río Sangre. Yawarmayu:
celebración de la osadía, resistencia, insistencia, fervor por amarrar a
tu cuerpo para siempre y que las aguas te liberen, que las aguas te
colmen de paz, que las aguas hablen y cuenten, las aguas digan, las
aguas.
Yawarmayu, Pukamayu, río rojo, río Toromona: tu illa dirá, cantarán tus
aguas, yawar unu, tu agua sangrienta cantará. Cantará esta balada.
Cantará. Se rebelará. La canción Toromona cantará. La canción Toormona
se rebelará. Dirá tu illa de la danza inmóvil, la perpetua danza de la
selva. Dirá de la magia y dirá de la guerra. Dirá yawar weke, dirá de
las lágrimas de sangre que te volvieron río, dirá de las aguas
sangrientas, de la magia del río, de la guerra de la selva. Tu illa,
tata río, cantará.
Yawar weke, yawarmayu, Pukamayu, colorado: sueñas con Toromonas. Como
yo. Sueño con Toromonas. Soñamos. El río, los Toromonas, yo: todos
soñamos. Todos nos soñamos. En el agua roja. En el silencio. El frescor,
la sombra, el olvido. En el viento que se encauza y baja y que también
dice, como la illa del agua sangrienta, dice: ¿qué dirá?
Dicen también los Toromonas. Cantan. Se rebelan. Dicen yawar rumi, dicen
piedra sangrienta. Con una piedra de sangre que se hizo lecho, cauce,
viento, arena, montaña que se derrama, Kuara hizo un río: este río, el
río de sangre, el Pukamayu, el río de los Toromonas. Cantan. Se rebelan:
vuelven. Kuara, nuestra madre, hizo un río y a todos los ríos, hizo esta
selva y a todas las selvas, hizo a los Toromonas y a todos los hombres.
A todos los Toromonas. |