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“Caminaba lentamente entre las mesas
de un bar de la ciudad de
Catamarca, debía
levantar su
pequeño brazo infantil
para dejar en cada mesa un pequeño paquete de lapiceras y cuando llegó
hasta la mía dejó también un mensaje en el que se leía: “No me excluyas
tú también, si hubiera trabajo yo no tendría que pedir limosnas” Vi
entonces en aquellos ojitos tristes y duros de la pequeña, en su caminar
en búsqueda de un gesto, de una respuesta, un pedazo importante de la
sociedad argentina”.
... sí, un pedazo de Vientos del Sur. En el 2005 la asociación decidió
enfrentar un gran esfuerzo (colectivo y personal de cada uno de sus
miembros para sostener los gastos en la mayoría de los casos del propio
bolsillo) y una idea: “Caminar al Sur”, caminar una vez más nuestro país
para buscar aquella verdad escondida que no “goza” del privilegio de
figurar en las primeras páginas de la prensa. Una profundización
necesaria a la luz de la enorme campaña publicitaria nacional e
internacional que consigna que la Argentina está “recuperándose”. Tuve
el honor de hacer este largo viaje visitando los proyectos que Vientos
del Sur tiene en varios puntos del país, desde los “Piqueteros” del
Movimiento Territorial de Liberación en Jujuy, en las proximidades de la
frontera con Bolivia, hasta el extremo sur de la Patagonia Mapuche,
pasando por el Chaco, Catamarca, Santiago del Estero, Buenos aires y
Neuquen.
Llego en enero a una Buenos Aires calurosa, no sólo por la torridez del
verano. No obstante el proclamado “milagro económico” de Kirchner por un
aumento del 8% en el PBI y el considerado reflujo de los movimientos
sociales que eclosionaron luego de diciembre de 2001, la ciudad es
escenario de continuas manifestaciones. La Central de Trabajadores
Argentinos (CTA) los induce y proclama un programa de lucha salarial y
política contra el gobierno. Como también gran parte del movimiento de
desocupados que se moviliza continua y masivamente de diferentes maneras
y con diversos objetivos.
En el plano de los derechos humanos y no obstante la abolición de las
leyes de impunidad realizada por este gobierno, gran parte de las
asociaciones históricas preparan una gran manifestación para el 24 de
marzo, aniversario del golpe de estado. El gobierno prepara también su
propia manifestación frente a la ESMA (escuela de suboficiales y campo
de exterminio de la Marina Argentina) con el apoyo de una parte del
movimiento de derechos humanos, prometiendo que expropiará el lugar para
transformarlo en Museo. En la histórica Plaza de Mayo 50.000 personas le
recuerdan a Kirchner que no es momento de crear “museos”, es decir
lugares que recuerden el pasado estático y concluido, mientras siguen
libres los militares de la dictadura y se continua violando los derechos
humanos en las comisarías, mientras los policías de “gatillo fácil”
continúan asesinando y mientras la represión estatal sigue
desencadenando su histórica brutalidad contra el movimiento social,
manteniendo decenas de presos políticos.
Las heridas se reabren...trepan hasta el grito clamando justicia.
Es cierto que el gobierno ha encarado importantes decisiones en lo
relativo a los derechos humanos del pasado, del genocidio, de la
dictadura, pero HOY se continua violando los derechos humanos en
Argentina, lo digo claramente y sin demora, no obstante el silencio de
las organizaciones internacionales “amigas” y de una parte (pequeña del
movimiento que apoya a Kirchner.
Lo digo luego de haber compartido el dolor y la indignación de los
trabajadores de Zanon
Que vieron secuestrar a una compañera en un tristemente célebre Falcon
verde (coche usado por los escuadrones de la muerte durante la
dictadura) y después bárbaramente torturada. Luego de ver las medidas de
seguridad que deben mantener los compañeros del Movimiento Territorial
de Liberación, para poder mantener abierto el Comedor infantil de la
villa 21, objeto de frecuentes ataques y las reiteradas represiones
sobre el puente Pueyrredón. Después de haber visitado las cárceles de
Devoto y de Ezeiza y sentir el dolor y la rabia de los compañeros y
compañeras prisioneros políticos.
La profunda herida causada por el genocidio continua abierta y sangra,
no se la puede marginar con simbolismos, es necesaria la justicia por el
pasado, es decir la apertura de todos los procesos contra los militares
y el respeto por los derechos humanos de hoy en día y para que esto sea
posible es necesario cambiar profundamente los órganos de seguridad del
Estado, incluida y sobre todo la policía. Estos continúan siendo los
mismos aparatos de la dictadura y con el mismo adiestramiento.
El 24 de marzo representa el ápice de la memoria colectiva en donde se
percibe la conciencia de gran parte del pueblo argentino, en que queda
claro que toda construcción política, que todo proyecto que tenga por
objetivo un cambio radical en la sociedad, dando respuesta a las
necesidades de los sectores más débiles, debe tener en cuenta la
fatídica fecha que marcó de diferentes maneras la vida de cada uno de
los argentinos. Reivindicando la memoria y la lucha de aquella
generación que en aquellos años sacrificó todo para evitar que se
instalara el país que hoy tenemos, impuesto por nuestra oligarquía
nacional y por el imperialismo de los EEUU, SIN OLVIDAR EL Europeo.
La tendencia política del continente latinoamericano ha cambiado de
manera importante y positiva. Como solemos repetir en cada encuentro
público, los movimientos de resistencia de los años 90, están alumbrando
de diversos modos gobiernos populares que aunque bastante diversamente
están realizando o intentando reformas. En este marco la Venezuela
bolivariana del presidente Chávez es la proa más avanzada al menos
actualmente. en Argentina en el plano social y económico nos hemos
encontrado con una situación compleja y difícil, porque sin duda existe
desde el punto de vista táctico una diferencia entre este gobierno y los
que lo precedieron, debido sobre todo a las diversas presiones populares
de los últimos años, pero las estrategias de los objetivos neoliberales
de fondo siguen subsistiendo.
El gobierno de Kirchner alardea por el aumento de un 8% anual del PBI,
las nuevas negociaciones con el FMI por la deuda externa, el aumento del
mercado interno y la reducción de la desocupación. Nos hemos preguntado
todo esto ¿es verdad? ¿se ha producido una redistribución de la riqueza?
¿Qué cambió en la mesa de la gente pobre? Hemos tratado de encontrar
respuestas, caminando el país, llegando a lugares muy distantes de
Buenos Aires, contactando compañeros y personas comprometidos en los
proyectos de solidaridad, buscando ver con nuestros propios ojos las
luchas que mantiene y desarrolla hoy en día el pueblo argentino. Se que
no seré objetivo, por sobre los partícipes y quiero repetirme que no
creo que en el análisis de los procesos sociales exista objetividad, y
en realidad pienso que quien afirma serlo miente sin pudor. En los
enfoques se mantiene siempre el pensamiento propio, el corazón y el
sentido de pertenencia a una clase, hacia nosotros de parte de aquellos
que han perdido, de los desheredados en su lucha contra quién llevó al
país a esta situación. No encuentro otra manera de hacerlo, no lo
consiente mi piel, mis vísceras, mi cerebro, creo que así debe ser, me
detengo ante algunas “fotografías” y tomo partido:
“Una mujer Cacique de una Tribu Toba de Formosa me pide con enorme
dignidad y con lágrimas en los ojos, que denuncie en el exterior los
actos de represión contra su pueblo por parte de la policía argentina y
la extrema pobreza en que viven, mientras pide ayuda al MTL para poder
llevar alimentos a su tribu”.
El INDEC, organismo estatal, reconoce que en 2004, 1748 personas han
muerto de hambre en la Argentina y la tendencia se mantiene en el 2005.
En los dos últimos decenios nunca estuvimos peor, aunque puntuales con
la deuda externa, pagando a veces intereses anticipados y con fondos de
la reserva. En la comunidad toba la mortalidad infantil llega al 40.
“Muchachos que hacen malabarismo en un semáforo de Buenos aires para
ganarse el día, nos piden publicar sus fotografía y en lo posible tratar
de ayudarlos a emigrar”
De la nómina de desocupados se eliminaron todas las personas que
perciben un subsidio mensual (€ 57) de este modo se redujeron las
cifras. La verdadera cantidad supera el 30%.
“Al tren Urquiza sube un muchacho con estampitas, tiene una sola pierna
y una receta médica en la mano. Solicita que lo ayuden a pagarla, su
costo no supera los 10 euros, porque su hija la necesita”
El 48,9% de los trabajadores ocupados trabaja en negro, sin cobertura de
salud ni aportes jubilatorios, alrededor de 11 millones de personas.
Casi el 50% de la población argentina vive bajo el umbral de la pobreza,
del cual 6 millones en la indigencia, es decir que no tienen ni para
comer diariamente. Argentina es el cuarto productor de alimentos del
mundo.
“En el desierto patagónico los Mapuches me muestran con orgullo las
tierras que han recuperado, luego de su ocupación por latifundistas como
Benetton, mientras viven en pobres ranchos con 20º bajo cero. Sorprende
su tenacidad y su capacidad organizativa para el mantenimiento de un
campo recuperado así como para ocupar el consulado chileno en Bariloche
y reclamar la liberación de los prisioneros políticos mapuches chilenos”
Gran parte del aumento del PBI se debe a las exportaciones de soja
transgénica, cultivo este severamente prohibido en Europa. Durante este
gobierno Benetton consiguió tomar posesión de otras 200 mil Has de
tierra, llegando a un total de un millón doscientas mil Has y creando
solo 40 puestos de trabajo.
“Todavía más, los piqueteros se alinean con un palo, a un metro de
distancia de la formación policial. Dispuestos a todo para proteger una
manifestación, una fábrica recuperada, un comedor” Y deberán seguir
haciéndolo todavía.
Son solo algunas cifras, pequeños datos que no describen el sufrimiento
y ni tampoco la esperanza, la fuerza del pueblo argentino. Es difícil
explicar cómo dos hermanitas a 4000 m, de altura, junto a un salar en
los Andes, venden sus pequeñas artesanías en la ruta con la sonrisa en
los labios como también la de Daniel, Liliana, Ana o Carlos compañeros
del MTL mientras cuentan los resultados y las dificultades de su lucha.
Hay otra Argentina decía Teresa Parodi... distante de las luces de la
sociedad de consumo, que lucha, resiste, que cree todavía. Siento que
puedo confirmarlo, un pueblo que llega al grito, aferrado al poema,
viendo su propia desnudez en su prójimo, volviendo a empezar una y otra
vez desde sus vísceras, que no acepta y reivindica... una y otra vez
todavía.
¿Sólo utopías? No, enseñanzas de una resistencia de cinco siglos, que
decide secar con su mano la gota de sudor y saludar a quién todavía
lucha por el pan con dignidad, la tierra compartida.
Aún queda mucho por hacer
Ella, la pequeña se aleja entre las mesas del bar ante la indiferencia
de una parte de los tranquilos ciudadanos de Catamarca, de una parte de
la sociedad argentina. Por ella y por esa Argentina indefensa y
resignada debemos continuar como Vientos del Sur a sostener la lucha de
nuestros compañeros, que tratan de construir un futuro más justo para
aquélla niñita.
Este año, otro compañero de Vientos del Sur, partirá para proseguir este
camino
Caminar… caminar todavía...
Me alejo del país pero sin dejarlo porque “Quién ha dicho que he
abandonado mi barrio, si siempre estoy volviendo” dice un viejo tango,
con una agenda llena de dificultades, de dolores, de lágrimas y sonrisas
pero sobre todo con la esperanza y la valentía de muchos
Con los 30.000 desaparecidos, presentes sin metáforas en el corazón de
cada lucha...y de cada uno, que después de treinta años sigue pensando
que este no es el único país posible, recogiendo sus sacrificios, pero
también sus valores y principios, el amor por la vida de aquella
generación, de la que con extrema humildad nos sentimos compañeros y
hermanos
En realidad como ha sucedido siempre en la historia, depende de nosotros
argentinos, de nosotros latinoamericanos construir nuestro destino...
siempre una y otra vez.
Traducción: Susana Merino
Ass. Argentina "Vientos del Sur"
www.vientosdelsur.org |